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Xàtiva, destino de escalada

El paraje natural de l’Estret de les Aigües, entre la Costera y la Vall d’Albaida, cuenta con tres de los puntos clave en la escalada deportiva valenciana: l’Aventador, l’Altet y la Cova de la Petxina

Una escaladora en la ascensión por la pared de La Cova de la  Petxina.

Una escaladora en la ascensión por la pared de La Cova de la Petxina.

En la pequeña pedania valenciana de Alboi, irguiéndose desde la orilla del río Albaida y cerca de uno de los mayores y más famosos enclaves de pinturas rupestres del Paleolítico Medio de España, encontramos uno de los puntos clave de la escalada deportiva en la Comunitat Valenciana, una pared de roca caliza de 180 metros de altura conocida localmente como l’Aventador.

Esta zona de ascensión situada en el paraje natural de l’Estret de les Aigües cuenta con vías largas que datan de los años ochenta en una pared calificada como «muy compacta» y de «excelente calidad». Con predominancia por la escalada en placa, sobre regletas, cantos firmes y seguros; encontramos vías de quinto y sexto grado en la parte derecha y de séptimo en la izquierda, donde todo se complica.

Justo enfrente de l’Aventador, al otro lado del río, se alza imponente otra pared similar, El Altet, un sector de escalada deportiva con dos orientaciones diferentes pudiendo elegir entre sol o sombra, por la mañana o por la tarde, sin cambiar de sector. La calidad de la roca caliza es excelente y las vías son generalmente cortas, la mayoría entre 15 y 20 metros. Las vías más fáciles recomendables están en el lado izquierdo del sector del «Sol» y las vías más difíciles e interesantes se encuentran en el sector «Estiu Desplom», increíble pared desplomada con algunas chorreras.

Siguiendo el curso del río, más allá de la Cova Negra y a punto de llegar a la localidad de Bellús, descubrimos otro de los grandes y afamados puntos de escalada deportiva de la zona. Esta vez nos referimos a «la Cova de la Petxina», una pared de roca caliza frecuentada por expertos escaladores septimogradistas. Esta maravilla natural cuenta con varias vías de alta calidad de unos 20 o 30 metros de recorrido entre placas y desplomes explosivos de 4b a 8b de dificultad. Hace algunos años encontraríamos regletas clavadas en la roca para ayudar a la ascensión, pero actualmente las vías de la cueva han sido desequipadas por la protección del patrimonio cultural. En 1998, la UNESCO declaró la Cova de la Petxina como Patrimonio Mundial de la Humanidad y zona protegida dentro del conjunto de arte rupestre mediterráneo gracias al hallazgo de pinturas que datan del Hombre de Neandertal, característica que comparte con su otro enclave vecino, la Cova Negra.

El río Albaida a su paso por l’Aventador. Perales Iborra

Vía Ferrata de L’Aventador

Una sucesión ascendente de regletas compone esta vía ferrata directa que recorre la pared por su parte más larga. De inclinación muy vertical, esta ferrata se cierra con un paso ligeramente desplomado y con pocas grapas, siguiendo el estilo de toda la vía y en general de las ferratas deportivas valencianas.

Calificada como una vía K4 entre los seis distintos niveles de dificultad existentes, debemos tener en cuenta dos aspectos a la hora de afrontar este ascenso tan complicado: los alejes y el calor sofocante. Los alejes entre las grapas en algunos puntos obligan o bien a tirar de cable o bien de la propia pared. Teniendo en cuenta la verticalidad de la vía, en algunos momentos nos pondrá a prueba. La orientación a la cara oeste no hace que sea recomendable subirla una calurosa tarde de verano, aunque la opción final de chapuzón en el río es más que satisfactoria.

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