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Hospitales del futuro

Ocho expertos dibujan cómo será la atención hospitalaria en unas décadas: operaciones mínimamente invasivas y con robots, ‘app’ para controlarnos en casa y la inteligencia artificial para mejorar los diagnósticos.

hospitales del futuro

Robots que operarán de (casi) todo a través de una incisión de apenas unos centímetros en el cuerpo; consultas asistidas por inteligencia artificial para dar el mejor diagnóstico; intervenciones donde el paciente y el cirujano estén a kilómetros de distancia o un domicilio «inteligente» y conectado que permita a los pacientes estar en casa, controlados y monitorizados en todo momento. Así es como se imaginan los profesionales de varias áreas los hospitales del futuro en un momento de crisis para la sanidad por culpa de la pandemia que ha dejado bien a las claras, sin embargo, qué hay que cambiar y la importancia capital de la tecnología, la inteligencia artificial y el big data.

Hospitales «temáticos»

«La cuestión no es cómo pensamos que serán los hospitales del futuro sino cómo pensamos que deberían ser para responder a las necesidades que vienen». Es la visión de Jesús Díez Manglano, presidente de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), desde la que ya han abordado el tema. Díez Manglano dibuja un hospital del futuro hipertecnificado, basado en la cirugía mínimamente invasiva asistida por robots y, gracias a ello, ambulatoria y sin necesidad de ingresos largos. Todos los procesos, desde el diagnóstico a las intervenciones estarán además apoyados en la inteligencia artificial nutrida por el big data. El presidente de la SEMI hace una primera distinción: los pacientes crónicos «estarán atendidos de forma remota en casa gracias a la tecnología y con una colaboración fuerte de la Primaria», frente a los procesos agudos que sí irán al hospital pero puede que no a uno convencional como los conocemos ahora y, por supuesto, no tanto tiempo como hasta ahora.

«Son los hospital factory, hospitales de alto rendimiento en áreas muy específicas que harán intervenciones estandarizadas de la forma más rápida y eficiente», explica, un poco al modo de las intervenciones de cataratas que ya se hacen ahora en poco tiempo y de forma ambulatoria. Junto a estos centros especializados, en los hospitales del futuro se fomentarán las áreas de gestión de enfermedades más habituales, cuestión que destaca Eva Salvo, gerente del Hospital La Fe de València, el más nuevo y puntero de la Comunitat Valenciana. «Los pacientes serán tratados de forma más global con equipos multidisciplinares», explica Salvo, al estilo de unidades de cirugía de cadera, por ejemplo.

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Operaciones con robots y con incisiones mínimas

Así, los que necesiten una operación, estarán lo menos posible en el hospital ya que, gracias a la robotización, las intervenciones serán mínimamente invasivas. Los primeros pasos ya se han dado aunque a futuro su desarrollo es exponencial, reconoce Vicente González, responsable del programa de cirugía robótica del hospital privado Imed Valencia, el primero en la C. Valenciana en disponer de una plataforma de cirugía robotizada en remoto Da Vinci. Con ella, el cirujano «opera» sobre una consola pero son cuatro brazos robóticos los que reproducen los pasos «pero con mayor rango de movimiento que la mano humana, más campo de visión y eliminando el temblor». Según González, una vez esté la red 5G, el Da Vinci se podrá usar tal como fue concebido «por la NASA y el ejército americano, para operar a distancia. Sin demora entre la acción y el movimiento, el cirujano podrá estar a miles de kilómetros». La empresa ha diseñado ya un puerto único para que, en vez de cuatro incisiones haga falta solo una. Para Carlos Domingo, jefe del Servicio de Cirugía General del Doctor Peset, el primer centro donde se hizo una intervención de vesícula por laparoscopia hace 31 años, «ya no pueden desligarse ambos conceptos». «Podremos tener incluso modelos 3D de la operación para practicar y programar la cirugía en el robot con esos pasos», augura.

Imágenes del interior más nítidas

Esos modelos 3D que ayudarán a los cirujanos se conseguirán también con el salto que van a dar los equipos de radiodiagnóstico por imagen que vendrán en ayuda de los cirujanos. «El área quirúrgica integrará equipos de imagen como TAC o resonancias que funcionarán en tiempo real para ver, por ejemplo, si se ha eliminado un tumor al completo», explica Luis Martí Bonmatí, director del área clínica de imagen médica del Hospital de La Fe. Para hacerlo posible, de nuevo la Inteligencia Artificial hará su parte: «para adquirir imágenes en menos tiempo y con más calidad» pero también para asistir en los diagnósticos. «Analizará la imagen y la comparará con patrones aprendidos y hará una estimación más afinada», añade.

Mejores diagnósticos con «big data»

Este diagnóstico integrado o asistido por inteligencia artificial también será el futuro en las consultas gracias a la labor que ya se está haciendo en big data, asegura Ismael Said, coordinador del subgrupo de trabajo de Nuevas Tecnologías de la SEMI. Cada paciente genera una cantidad de datos que, estudiados convenientemente, sirven de base para generar algoritmos que apunten al diagnóstico más acertado. «Un paciente entrará en consulta y dirá sus síntomas: tos, fiebre, dolor... introduciendo esos datos e incluso los genéticos, el algoritmo dirá qué probabilidad hay de que sea una cosa u otra y el mejor tratamiento. No sustituirá al médico pero se hará una medicina exponencial, más personalizada», explica Said.

La barrera, en estos momentos, es la captación de datos de forma correcta para nutrir el machine learning. «Hay mucha información pero no está estructurada ni codificada convenientemente» para que pueda ser «entendida» pero en las consultas del futuro «incluso podrá haber un asistente virtual de voz (tipo Alexa o el asistente de Google) que, gracias al procesamiento de lenguaje hablado irá recogiendo los datos y aportando herramientas de apoyo a la decisión clínica a los médicos». Una vez se derribe esa barrera de la recogida de datos, «todo será rápido», según Said.

Telemedicina y Apps. El médico en casa.

Con intervenciones menos invasivas, los pacientes no estarán demasiado en el hospital. Se camina hacia la hospitalización domiciliaria pero controlada y monitorizada por los profesionales. Para ello, de nuevo, la tecnología en forma de internet de las cosas o las APP serán vitales, según Vicente Traver, profesor e investigador de la Universitat Politècnica de València en la Escuela Superior de Ingeniería de Telecomunicación. «Ahora mismo ya sería posible interactuar con un asistente virtual de voz y que nos hiciera un primer triaje para ver si tenemos que ir al hospital o no y hay APPs y herramientas para monitorizar la presión, el pulso o incluso que, por la voz nos detecten si hay una enfermedad pulmonar o cardiaca», explica.

Partiendo de ahí el futuro será un hogar hiperconectado en el que «la misma tele o la mesita nos recuerde la pastilla que debemos tomar o el asistente por voz nos ayude. Aunque el desarrollo real será no en la atención al enfermo, sino para fomentar la prevención», explica Traver. Así, una nevera inteligente y conectada que tiene nuestros datos clínicos «nos recomendará recetas» y múltiples dispositivos «velarán para que mantengamos hábitos saludables».

Arquitectura: eficiencia y humanidad

El contenido cambiará en los hospitales del futuro pero también el continente. Los edificios tenderán a ser, en su conjunto, más eficientes y más humanos. «Serán más agradables, con luz natural para mantener los ciclos circadianos», explica Francisco J. Jiménez, arquitecto especializado en el área sanitaria. Para él esta será una de las claves del futuro como también la eficiencia. «Integrando las nuevas tecnologías y el internet de las cosas y siendo ‘flexibles’ en concepciones modulares para poder seguir trabajando cuando se reforme un área, por ejemplo y con flujos de tránsito definidos», explica. Jiménez destaca un cambio que ha venido con la pandemia y que permanecerá: preparar los edificios para los riesgos biológicos. Por ejemplo, en el nuevo edificio de hospitalización del H. Clínico todas las habitaciones tendrán exclusa y posibilidad de hacer presión negativa «para infecciosos o inmunodeprimidos».

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