A. Barbeta, Trapani (Sicilia). enviada especial

Anda el Desafío Iberdrola metido en una pesadilla de la que debe despertar lo antes posible. Por su bien. A la triste actuación del Acto 8 donde los españoles finalizaron octavos, se une el titubeante comportamiento mostrado en la modalidad de flota, donde en teoría, el Iberdrola estaba llamado a codearse con los grandes. Ayer, en la segunda jornada del Acto 9, los españoles sumaron un cuarto y un octavo puesto para mantenerse quintos en una general que lidera el Alinghi, seguido a un sólo punto por el BMW-Oracle. Suizos y americanos se juegan hoy, en la única prueba del día, el título del Acto que cierra la temporada.

El Iberdrola demostró en la primera prueba que si quiere puede. Y funciona. Tras posicionarse mal en la salida -después de elegir un costado, dió la impresión que se arrepintieron y se fueron a buscar el otro- y perder cerca de un minuto respecto a los barcos más adelantados, los españoles revertieron la situación en su camino hacia la primera baliza para colocarse en el grupo delantero de la flota a su paso por la boya de barlovento -lado desde donde sopla el viento- a sólo 25 segundos del Alinghi. En el siguiente rumbo, con el viento a favor, el Iberdrola flaqueó y cedió su posición de privilegio al Shosholoza -increíble el regatón que completaron los sudafricanos-y al Emirates New Zealand, para superar la baliza como quinto a un minuto y 29 segundos del Alinghi. A partir de este momento, las tres primeras posiciones ya se mantendrían intactas, mientras el Iberdrola desplazaría al New Zealand para adueñarse de la cuarta plaza tras finalizar la regata a dos minutos y 24 segundos del Alinghi. Sabedores de lo mal que lo habían hecho en la salida de la primera prueba, los de Jablonski se emplearon a fondo en la segunda prueba. Y lo hicieron bien. Sin embargo, el Desafío Iberdrola naufragó. Un error en la selección del costado por el que más soplaba el viento -como más tarde confesaría Wachowicz, la elección por la izquierda fue atendiendo a las indicaciones del barco de meteorología- a la larga perjudicó los intereses del equipo español que, noqueado, le faltó respuesta ya que, el viento cambió, y los españoles se quedaron en el lado malo, mientras que Alinghi y Oracle, así como el sudafricano Shosholoza volvieron a acertar al colocarse en el lado bueno. Y ahí se acabó la regata, ya que los españoles montaron la baliza de barlovento en el noveno puesto, a dos minutos y cinco segundos de los suizos. No hubo reacción. El Desafío Iberdrola, tras completar el recorrido al lado de los chinos, franceses, olímpicos del +39 y alemanes, finalizaron la prueba a más de cuatro minutos y treinta y cuatro segundos del Alinghi, que un día más acabó encabezando al flota. 4,34

Por primera vez, ayer ningún barco rompió nada ni sufrió ninguna avería.

Tras estas dos regatas, el Desafío Iberdrola ha ascendido un puesto en la general del Acto 9 y se ha colocado quinto en las regatas de flota a cuatro puntos del cuarto, manteniéndose también en la quinta plaza de la clasificación general de los Actos de 2005.