07 de junio de 2010
07.06.2010

El ascenso tendrá que esperar

El Levante UD cae en Irún y probablemente deberá puntuar ante el Betis en la última jornada para subir a Primera

07.06.2010 | 02:55
El levantinista Vicente Iborra observa cómo los jugadores del Real Unión celebran el segundo gol del partido.

El modesto Real Unión de Irún complicó ayer las aspiraciones de ascenso del Levante UD, al que metió el miedo en el cuerpo de cara a las dos últimas jornadas con una victoria irrebatible. Afortunadamente para sus intereses, el empate entre el Hércules y el Cartagena aplacó a última hora su inoportuna derrota, aunque no le libra del temor de tener que ir al campo del Betis, en el último partido, con la obligación de puntuar. O puede que no. Si el conjunto de García Plaza supera al Castellón y el Betis o el Hércules no ganan, habrá fiesta en Orriols.
El partido no pudo empezar peor para el Levante UD, que saltó al césped del Stadium Gal echo un flan, asustado por su obligación de ganar el partido. A los siete minutos, el Real Unión, bastante mejor posicionado sobre el campo, se adelantó en el marcador. El gol reflejó la mejor predisposición del equipo local, arropado por cinco mil espectadores en busca de sus últimas opciones de permanencia. Y la incomprensible falta de confianza del Levante UD, como quedó demostrado en el gol. Ballesteros, habitualmente insuperable, dejó campo abierto a Gorka Briz.
En un terreno estrecho, con el sonido de las gargantas del público local clavado en los tímpanos, el Levante UD se encontró, de repente, en un infierno. Le costó entrar en el partido ante el típico rival que rechaza el juego raso para sacar provecho a su teórica superioridad cuando el balón está en el aire. El grupo de García Plaza creó algo de peligro por la izquierda, donde Juanlu buscó la combinación con Rubén para acceder al área local, un auténtico campo de minas. Ocasiones, lo que se dice ocasiones, sólo creó un par el Levante UD: Un chut de Iborra fuera y un remate a bocajarro de Javi Guerra. Nada más en el primer tiempo. Más sustos creó el Real Unión, que pudo anotar el 2-0 con un fútbol más directo.
Luis García, un gran motivador, tuvo trabajo durante el descanso para provocar la reacción de sus futbolistas. El mensaje tardó en calar unos minutos, porque el Real Unión acosó durante unos minutos. Fue superar el minuto diez, y el Levante UD pasó a convertirse en dueño de la pelota y del espacio. Javi Guerra, Juanlu y Ballesteros protagonizaron tres ocasiones claras. Alentado por 150 ruidosos aficionados, el grupo de García Plaza apareció en escena definitivamente.
Con mucho partido por delante, el Levante UD se metió en faena en la última media hora. Apareció entonces la figura de Ballesteros, el líder que necesitan los equipos en los momentos decisivos. Pero la reacción fue intermitente, como si no hubiera suficiente confianza para levantar el partido.Coyuntura que aprovechó el Real Unión para crear más peligro y dejar sentenciado el partido con el 2-0. El gol de Xisco Muñoz, en el descuento, fue anecdótico. Ahora, el Levante UD no puede permitirse ninguna concesión ante el Castellón. Pese a la derrota de ayer, las posibilidades de ascender en la próxima jornada son altas.

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