15 de enero de 2012
15.01.2012

Javier Gómez -VCF: ¿Evasión o victoria?

Andres Sanchis Nebot

15.01.2012 | 01:37

Año 2009: Año de la Victoria. Javier Gómez enarbola la bandera de la victoria; y tras informar a la masa accionarial de lo que debía ser, y a lo que debía responder la ampliación de capital, se apresuraba a manifestar: ¡Te necesitamos afición ! Terminada la ampliación, (y en cuanto al derecho que le asistía al socio-accionista para ejercitar su derecho de compra preferente), Javier Gómez plegó la bandera y raudo y veloz materializó el pacto de cesión (valiéndose de financiación pública)de la mayoría accionarial del capital social del Valencia CF a favor de la Fundación (entidad esta, que en el año 1996 había presentado una demanda judicial contra el club para evitar lo que ahora aceptaba; es decir, ostentar el poder total del VCF).
Año 2012: Año de la Evasión. Javier Gómez se va y por ello percibe la escandalosamente escandalosa cantidad de 1.200.000 euros. Se le premia su evasión y se cifra el precio de la victoria en la nada despreciable cantidad de 1.200.00o euros.
Quien fue su socio financiero —y que hoy permite que la Fundación Valencia CF asuma la condición de máximo accionista— acepta sin discusión el pagarle con cargo a las maltrechas cuentas del club. Pero Javier Gomez se evade sin decirnos el porqué de su jugosa indemnización; quién le aceptó fijar en su contrato el importe de la misma; sin explicarnos en qué consistirá el acuerdo con Bankia; si tras cesión de activos el club podrá asumir los pagos a corto y medio plazo; y sin justificar la razón por la que no se llevó a la práctica la ya archifamosa democratización del club.
Hoy ya, y desde mi perspectiva de espectador expectante —y ante unos hechos que van sucediéndose en el tiempo de forma vertiginosa— me pregunto; ¿que hubiera ocurrido si el paquete accionarial que ostenta la Fundación hubiera podido revertir en cuantos quisimos comprar acciones de la forma en como se nos informó que se iba a materializar la ampliación de capital? La respuesta es fácil: Hoy la masa accionarial del Valencia CF tendría voz y voto; y podría decir, podría alegar, podría cuestionar y podría pedir explicaciones de todo aquello que afecta al Valencia CF; y en especial, si es moralmente lícito o legalmente moral que el señor Javier Gómez perciba la escandalosamente escandalosa cantidad de 1.200.000 euros. Pero lo bien cierto, es que no tenemos ni voz ni voto, y nuestro derecho se limita a oír, ver, y callar.
Aún así, alguien nos dirá: ¡que viene Dalport! Pienso que ha llegado el momento de dejar de utilizar falsos sarcasmos. Dalport no hubiera venido nunca, y menos aún si nuestros actuales dirigentes hubieran cumplido con su deber legal, moral y societario, y ante la solicitud de convocatoria de Junta, hubieren respondido no; (ya que la petición de Dalport era contraria a cualquier interés socialmente legitimo); pero no interesó. Y hoy es buena cualquier causa para justificar la ¿evasión o victoria?; y con ello, el pago de la escandalosamente escandalosa cantidad de 1.200.00o euros.

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