10 de septiembre de 2013
10.09.2013
A llenar el vacío

Nueva vida para el Cubo de Agua valenciano

El concejal Cristóbal Grau reconoce que el descarte de Madrid "no es un buena noticia", pero que la Marina Real "es un espacio deportivo de primer orden"

10.09.2013 | 10:49
Los triatletas pedalean junto al Veles e Vents durante el Toro Loco Triatlón del domingo.

Hace ya tiempo que Valencia tiene, con su puerto, el mismo dilema que ahora Madrid con sus instalaciones (no) olímpicas: ¿qué hacer con ellas?. El puerto, perdidas las esperanzas de ser subsede de vela, tiene que pasar página y mostrarse como un espacio para la práctica deportiva para no languidecer.

Las grandes obras deportivas tienen el gran problema de qué hacer con ellas una vez acabado el evento para el que nacieron. Las instalaciones de Pekín (el Nido de Pájaro, el Cubo de Agua...), los estadios de fútbol surafricanos, la Cartuja de Sevilla..., son mastodontes que languidecen y se amarillean con el paso de los años y el desuso. Madrid tiene ahora un problema: qué hacer con sus fantásticas instalaciones. Con la tragicomedia de que ni siquiera se han visto pasar la fiesta olímpica.

La ciudad de Valencia sabe mucho de eso, porque el descarte de la Villa y Corte acarrea la de su subsede de vela, una Marina Real cuya reorganización, reutilización y replanteamiento precisaba de una reflexión una vez la Copa del América plegó velas y la Fórmula 1 se aparcó.

El concejal de deportes Cristóbal Grau formaba parte de la expedición desplazada a Buenos Aires. La primera conclusión a la que llega es la de tratar de pasar página rápidamente. «No es una buena noticia. Para qué nos vamos a engañar. Habría sido importante para vitalizar el carácter deportivo de la Marina Real, pero no va a alterar el plan de uso. Nuestro futuro no podía estar ligado a lo que pasara en Buenos Aires».

Ahora, a aprender a remar
Los Juegos Olímpicos de 2020 eran una forma sólida de garantizar la reactivación del espacio durante los próximos siete años. Ahora hay que buscarse la vida especialmente con el producto propio. «La Marina se ha consolidado como el centro náutico de la ciudad. Vamos a seguir con ello y con más. Además de la vela, hay espacio para otras actividades náuticas que necesitan de un lugar para su práctica. Están el remo (la federación autonómica se va a trasladar allí y ofrecerá la posibilidad de recibir cursos de remo), piragüismo, padel surf, motonáutica... es el mejor lugar que tenemos y hay que aprovecharlo. Somos un campo de regatas de referencia, tal como quedó demostrado con la celebración de la Copa del América, y eso seguirá ahí, con Juegos o sin Juegos».

El Plan Estratégico del Deporte de la ciudad de Valencia cuenta con el puerto también como lugar para el desarrollo tecnológico del sector «y, por supuesto, seguiremos albergando competiciones. No serán las olímpicas, pero por aquí han pasado recientemente pruebas internacionales. Algunas de ellas, como la Route des Princes, muy bien asociadas a las activiades recreativas.

La celebración del Toro Loco Valencia Triatón del pasado domingo es uno de los episodios consolidados como lugar de salida y llegada de eventos deportivos. Como lo es el Triatlón de Media Distancia, el Medio Maratón Trinidad Alfonso, la 15K Nocturna, el Pas Ras al Port, Basket 3x3, o la Patinada Popular o las competiciones de pesca. Este año aún debe ser lugar de paso del Día de la Bicicleta, el Maratón Divina Pastora y la Marcha Cicloturista de Valencia.

Un campo de entrenamiento
Más allá de ser un espacio de competición, Grau destacaba que «es mucho más que eso: es un espacio ciudadano. Más allá de lo que puedan organizar unos promotores, es un lugar para descubrir para la práctica del deporte. En el cauce tenemos perfectamente armonizado ese concepto: hay competiciones (atletismo, fútbol americano, rugby, beisbol...) y hay miles de personas que practican deporte. La Marina Real es un lugar donde también se puede correr, ir en bicicleta, patinar y hacer prácticamente cualquier cosa. Se ha mejorado la señalización para separar las zonas de peatones y de automóviles y, si queremos, se puede convertir en un centro de entrenamiento y esparcimiento de primer orden». También se está trabajando en la creación de un carril bici de cerca de 5 kilómetros que permitirá disfrutar de la Marina por todo el frontal marítimo.

El Plan de Usos de la Marina Real se conocerá «dentro de un mes aproximadamente». Ya no habrá gradas, ni pantallas gigantes, ni se instalará un pebetero para recibir el fuego olímpico. Se va hacia la reinvención «teníamos mucha ilusión en haber vuelto a ser una subsede olímpica, pero no podemos condicionar nuestro futuro a una decisión que no dependía de nosotros. Ahora tenemos el espacio y está en nuestra mano aprovecharlo».

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