"Fue el protagonista. Evitó tres o cuatro ocasiones muy buenas". Fernando Santos, seleccionador de Grecia poco dado a elogios individuales, fue el último rival en reconocer la clase de Keylor Navas, el guardameta de Costa Rica que va para figura del Mundial.

El papel ingrato del portero seguramente le impida proclamarse el mejor del torneo de Brasil. Los goles marcados antes que los evitados hablan más fuerte. Pero lo que es casi seguro es que Navas, portero del Levante de 27 años, va embalado para ser el mejor en su puesto.

Con el mexicano Guillermo Ochoa fuera de la competición por la dramática eliminación ante Holanda, solo Thibaut Courtois parece ser capaz de hacer sombra a Keylor. El gigante belga, como el costarricense y el mexicano Ochoa, solo encajó un gol en los tres encuentros de la primera fase.

El portugués Fernando Santos, cuyo gesto poco cambia en la victoria o en la derrota, evocó una de los paradas del meta del Levante. Le impresionó cómo le sacó a Salpingidis un balón a escasos metros de la línea de gol.

Pero hubo más. A Mitroglou le negó el gol en dos ocasiones. En el final del tiempo reglamentario le sacó un cabezazo con reflejos soberbios y, en el minuto 120, le desvió con un golpe de cadera un trallazo.

En un contraataque griego de cuatro para dos, Christodoulopoulos remató a media altura. Allí estaba Keylor, que parece ganar las jugadas por excelente colocación e intuición.

Con un jugador menos desde el minuto 66, Costa Rica depositó todas sus esperanzas en el portero del Levante. Había que llevar el partido a la tanda desde los once metros.

Es "uno de los mejores del mundo (...) Teníamos mucha confianza en él", admitió el seleccionador Jorge Luis Pinto. Los muchachos centroamericanos resistieron con 10 una hora (30 del tiempo regular y 30 de la prórroga) para ver a su estrella brillar.

No detuvo los tres primeros, pero el cuarto de Theófilos Gekas, excolega del Levante, no escapó a su ojo clínico. Se venció a la derecha y repelió el chute de media altura.

"Lo habíamos estudiado. En esos momentos hay que tomar la mejor decisión, en ese momento estuve tranquilo y pude leer bien lo que iba a hacer", rememoró el portero costarricense sobre el penalti que detuvo, a la postre definitivo para alcanzar los cuartos de final del Mundial.

"Con él pude ganar la batalla", resumió. Reticente a hablar en público, religioso y muy familiar, Keylor tuvo el domingo un momento de gloria planetaria. Nada que le descompusiese el gesto adusto.

"Sabíamos que si llegaban los penaltis, lo ganábamos", aseveró Joel Campbell. La fe en su portero es infinita, como los son la cantidad de recursos que maneja bajo palos. A pesar de no ser especialmente alto (1,84 metros), responde con notable en los balones aéreos y sabe jugar con los pies.

El mejor portero de la Liga española, el que logró mantener a cero la meta en 16 ocasiones, comenzó el pasado campeonato de la peor manera. Encajó siete con el Levante en el Camp Nou ante el Barcelona.

"No me gustó el 7-0 de la primera vuelta, pero nos enseñó mucho". Le enseñó tanto que ahora es figura mundial.