«Un paso más cerca», reflexionaba en privado un consejero. «Creemos que la decisión sobre la venta es inminente», reflexionaba otro. En la reunión del consejo de administración calificada como «rutinaria» por sus miembros, en las que revisó la situación presupuestaria del club, el presidente les explicó en qué punto está el proceso de venta, llegando a la conclusión de que si se retrasa no es ahora por culpa del Valencia CF, ni de la Fundación ni de Meriton. Si a ello se añade que Bankia y Meriton ya tienen un acuerdo, a la conclusión que llegan es que todo está a expensas de la Generalitat.

Éste debe pronunciarse sobre la Actuación Territorial Estratégica (ATE) que hay sobre los terrenos del actual Mestalla y el nuevo, motivo por el que José Granell (Aedifica) presentó un requerimiento reclamando 87 millones de euros. Bankia declaró que ese plan quedó anulado, pero Peter Lim quiere garantizarse por escrito de que en un futuro no le va a causar ningún problema ni ese requerimiento ni el resto de procesos judiciales abiertos.

Los consejeros no vieron el contrato remitido por Peter Lim porque aún no se le ha enviado tampoco a la Fundación, pero según fuentes del Valencia, «el contrato estará al caer». Y mientras, toda la planificación deportiva queda paralizada.

Rufete se reúne con Salvo

Si hay un rasgo que caracteriza a Rufete, ese es el «respeto» por su gente hasta el último día. El mánager general del Valencia se volvió a reunir ayer con Amadeo Salvo después de la cita del pasado viernes, en las que le instó a reanudar la planificación deportiva, ya que el próximo lunes comienza la pretemporada y hay varios enigmas por resolver, pero Rufete no se quiere precipitar en su toma de decisiones para luego dar marcha atrás, de ahí que opte por la prudencia. Sobre todo hasta que no esté todo el proceso de venta «cerrado».

Este es uno de los motivos por los cuales aún no ha telefoneado a Pizzi para comunicarle que no se presente el lunes en la Ciudad Deportiva para iniciar la pretemporada, porque para él, su entrenador sigue siendo Juan Antonio Pizzi. Hablan a menudo, pero no para comunicarle que ya no entra en los planes. Si Lim concreta la venta el elegido para el banquillo será Nuno Espírito Santo, pero como aún no se ha producido, Rufete no va a sentarse con el técnico luso ni siquiera a conversar por teléfono. Por respeto a Pizzi. Una de las lecciones que han aprendido en las últimas semanas los empleados con poder ejecutivo del club es a tener «prudencia» y no dar por «cerrado» nada hasta que no se firmen todo. Querer ir por delante podría provocar que dieran pasos en falso para luego rectificar y no va a pasar.