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Entrrevista

Marian Szymanowsky: "Mi ídolo es mi hermano"

La pasión por el fútbol tiene nombre argentino. Nació y creció con un balón debajo del brazo. Pero no pudo jugar al máximo nivel hasta hace bien poco por el «qué dirán». La delantera argentina del Valencia CF Femenino es la hermana del delantero del Leganés, Alexander, futbolista que se cruzó y se cruzará en el camino de los de Mestalla en la Liga y en la Copa.

La argentina Marian Szymanowski posa en Mestalla con la camiseta del Valencia.

La argentina Marian Szymanowski posa en Mestalla con la camiseta del Valencia.

Los Szymanowsky son dos hermanos. Pero parecen una sola persona. A Marian, jugadora del Valencia CF Femenino, y Alexander, delantero del Leganés, les une el cordón umbilical del balón. Pese a que ella vive pegada a Mestalla, y él reside en Madrid, mantiene un contacto diario. Caprichos del destino llevan al delantero a enfrentarse contra el Valencia CF en la próxima eliminatoria de la Copa del Rey. Al igual que el fútbol, su hermana, Marian lo vive a su manera.

¿Cómo sintió la llamada del fútbol?

A mí el fútbol siempre me ha gustado. Desde chiquitita que juego. Cuando iba a ver a mi hermano jugar al fútbol, con 4 años, yo me acuerdo que siempre iba con una pelota debajo del brazo y entraba en los descansos a jugar.

¿Cuándo empezó a jugar?

En Argentina no me llamaba apuntarme a ningún equipo por una cuestión de machismo. Allí en Argentina juegas en un equipo y te llamaban marimacho y este tipo de cosas. En Argentina, con 7 u 8 años tuve que empezar a jugar al tenis y después cuando vine a España seguí jugando al tenis hasta que empecé a jugar al fútbol sala con 16 años.

¿Fútbol sala? ¿Y cuándo comienza a jugar al fútbol porque, por lo que veo, lleva menos de diez años jugando?

Sí, fútbol sala primero. Estaba jugando un torneo con las chicas de mi barrio y me vieron jugar desde la grada. El Atlético de Madrid me dijo si quería jugar al fútbol once. Allí estuve dos temporadas. El fútbol sala me sirvió para adquirir gestos técnicos con la pelota en espacios reducidos. Fue mi hermano el que me convenció para jugar al fútbol once porque decía que era el fútbol de verdad y al final me cambié. Aquí en España no tenía ese miedo de que lo que me dijeran por jugar al fútbol y me cambié.

Luego del Atlético llega el Rayo€ y el Valencia CF.

La experiencia del Rayo fue muy positiva y luego me llamó el Valencia CF. Tomé la decisión acertada porque aquí está muy bien enfocado el fútbol femenino. La filosofía de trabajo es muy buena y tratan muy bien a las jugadoras. El proyecto que tiene el Valencia CF marcado de dar un salto cualitativo es un reto apasionante.

Antes me ha hablado de su hermano Alexander. ¿Tanto le ha marcado?

Mi ídolo es mi hermano. Es un referente. Desde pequeños hemos tenido conexión deportiva. Los dos compartimos la misma pasión, nos dedicamos a lo mismo, siempre nos quisimos cuidar. Al final, nos complementamos bien porque él me dice cosas que tengo que mejorar o que hago mal y yo se las digo a él. Nos exigimos mucho el uno al otro. Es como si fuésemos uno solo. Cuando él juega y marca es como si lo hiciera yo. Y al revés también.

El primer gol de su hermano en Primera División se lo marca al Valencia€?¿Ahí que tira más, la familia o el equipo?

Él debuta en Primera con el Leganés con 27 años y el primer gol se lo marcó al Valencia. A ver, fue un gol muy importante para mi hermano a nivel personal, fue el del empate de un partido que ganó el Valencia CF al final. Es un gol muy importante para mi hermano y en ese momento estaba pensando en la alegría que suponía para él ese gol. Luego es cierto que el tema estaba un poco dividido porque en ese momento el Valencia CF estaba mal y al final había un poco de división.

El azar del destino dictamina que se vuelvan a ver las caras en la Copa€

Sí, los del equipo o las del cuerpo técnico te hacen la típica broma. Pero no más. Ahí queda la cosa. Veremos qué pasa.

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