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Off the record

El modelo Valencia Basket

El modelo Valencia Basket

Cuando lean estas líneas, faltarán un puñado de horas para que en Valencia comience una final europea. Algo que no sucede, ni mucho menos, todas las temporadas. Un equipo de la ciudad, bien gestionado, magníficamente dirigido desde los despachos y la pista a nivel deportivo, tiene una nueva oportunidad de conseguir la Eurocup. Se trata de Valencia Basket, actual líder de la ACB y flamante subcampeón de la Copa del Rey. Por importante que sea, que lo es, el nombramiento de Mateo Alemany o la escandalosa ventaja en el liderato que tiene al Levante a unas semanas de regresar a Primera, hoy es un día para el baloncesto. Para reflexionar y concluir que, acabe como acabe esta eliminatoria, lo que sucede todas las semanas entre las paredes de la Fonteta ya no es una moda pasajera. Que el club taronja ha conseguido fidelizar una masa social próxima a los ocho mil abonados. Que, como reconocía Paco Raga en Radio Valencia Cadena SER hace unos días, el pabellón se queda pequeño y Juan Roig ya empieza a darle vueltas a la idea de una instalación con mayor aforo.

Van a cumplirse catorce años del primer título europeo del club. La fotografía inmortal de Fula y Víctor Luengo cabeza con cabeza tras alzar al cielo de Valencia la entonces denominada ULEB Cup sigue presidiendo las entrañas de la caldera. La tarde en que empezó todo. Aunque, eso sí, el método de gestión ha variado sustancialmente. Aquel equipo, en perspectiva, era más caro que el actual. Mucho más. Hablamos de una época en la que la normalización en la gestión todavía no había llegado a Hermanos Maristas. Años de talonario e improvisación que, en ocasiones, tenían final feliz. Como en 2003. Aquel equipo tenía el mejor juego interior en la historia del club, con la sociedad ilimitada Oberto-Tomasevic, MVP de la final contra el Novo Mesto, marcando diferencias. Aquel equipo tenía al internacional argentino Ale Montecchia como base reserva de Nacho Rodilla. Aquel equipo tenía a Sandro Abbio. Aquel equipo tenía a Bernard Hopkins. Palabras mayores. Pero reunir jugadores de tanto nivel exigía una inversión económica altísima que no siempre garantizaba títulos. Y Juan Roig cambió el modelo.

El paso de las temporadas y los errores provocó que, acertadamente, el propietario hiciera descansar las decisiones deportivas en profesionales del baloncesto. Nombres como Chechu Mulero, Toni Muedra, Svetislav Pesic, Neven Spahija, Velimir Perasovic o Pedro Martínez quedarán ya ligados de forma indisoluble a la historia del club. Su trabajo y decisiones han convertido a Valencia Basket en el equipo que más finales de Eurocup ha disputado y el que más títulos ha conseguido. En una sólida alternativa al poder establecido en ACB por el Real Madrid y, en menor medida, el Barça. Existe un modelo en La Fonteta. Un modelo en el que la gestión diaria genera ingresos vía sponsors que añadir a la inversión inicial que todas las temporadas realiza Juan Roig. Un modelo en el que las decisiones deportivas proceden del consenso. Un modelo en el que el director deportivo trata de firmar jugadores pensando en el estilo y preferencias del entrenador que eligió hace dos años para el cargo. Por eso el equipo ha ganado el 80% de los partidos que ha disputado desde octubre. Por eso se llena la Fonteta. Por eso Valencia Basket puede volver a reinar Europa. Porque tiene un modelo.

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