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Natación

"La federación es un corralito"

El finalista olímpico en Múnich´72 Enrique Melo, mejor nadador valenciano de la historia, critica duramente el interés lucrativo de la FNCV por encima del rendimiento - "Los chavales ven al entrenador de Tecnificación con el móvil mientras les entrena", atestigua

"La federación es un corralito"

"La federación es un corralito que se preocupa más del negocio que de los nadadores". La sentencia es de Enrique Melo (Gandia, 1953), una voz autorizada de la natación valenciana. Ningún otro nadador de la Comunitat ha llegado tan lejos como él: fue finalista en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 en el 4x100 relevos, el día que compitió con el legendario Mark Spitz. Después de su destacado papel como nadador, ejerció durante 20 años de jugador, entrenador y árbitro de waterpolo. Conoce bien, por tanto, los entresijos federativos.

"La federación es un corralito donde varias personas se ven muy beneficiadas y no les interesa que cambie el cotarro", explica con seguridad el mejor nadador valenciano de todos los tiempos. Melo ha roto el silencio que impera a pie de piscina desde hace un tiempo. Una 'omertà' generalizada por el miedo a represalias. Las cosas empiezan a cambiar, ahora que la situación de la natación valenciana haya alcanzado un estado crítico.

Hace dos semanas dimitió el presidente de la Federación de Natación de la Comunidad Valenciana (FNCV), Juan Pedro Rodríguez Tirado, en medio de una evidente crisis deportiva. El otro que también renunció a su cargo, el vocal Manuel Lacomba, gestiona varias piscinas municipales desde los años efervescentes del gobierno del PP.

La situación de la FNV ha tocado fondo, este año, después de que 7 de los 13 deportistas becados en el Centro de Tecnificación de la Petxina hayan renunciado en los últimos meses a ese privilegio para seguir con sus clubes. Otros se van a Cataluña. "Tiraron hace unos años al entrenador de Tecnificación (Carlos Carnero), porque no podían asumir sus pretensiones, y se hizo cargo un señor que, como entrenador, deja mucho que desear. Los nadadores no están contentos", explica Quique Melo. Al señor que hace referencia es Gustavo López, secretario de la FNCV. "Yo coincidí en la piscina de Benimàmet con los chavales de Tecnificación. El entrenador estaba más pendiente del móvil. Eso lo ven los nadadores, ven que no hay motivación. Los nanos quieren progresar, es normal", afirma el exnadador gandiense, que sumó 16 campeonatos de España. La única nadadora valenciana internacional, Rocío González-Espresati, entrena en el CNT Elche. "Les da igual los resultados deportivos. Que tengo veinte nadadores, perfecto, que tengo uno, perfecto también. Les da igual", apostilla Melo.

El mal viene de largo

"El problema viene de los años 70. Se creó un corralito en la federación que ha durado hasta ahora, ya que siempre ha habido continuidad, nadie ha cambiado esa forma de hacer las cosas", explica Melo. "Todo empezó con la construcción de la Piscina Valencia. Se dedicaron a dar cursos de entrenadores como negocio y han seguido con ese forma de gestionar. Como han tenido la suerte de que de vez en cuando haya salido algún nadador destacado, se han ido cubriendo las espaldas. Pero no han invertido de verdad en formación. No se han preocupado de nada más, y siempre con una serie de personas por ahí pululando. Hay 5 equipos de waterpolo en categoría nacional y no han movido un dedo. A la federación no le interesa el waterpolo, porque los nadadores se van", sentencia.

En aquella final de Múnich, Melo salió en la tercera posta. España, que nunca más ha participado en una final de relevos 4x100, había dejado en el camino a potencias mundiales como Australia o Japón.

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