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Análisis

El error arbitral, antídoto contra el victimismo

Dos equivocaciones de bulto han beneficiado al Valencia en esta Liga: los goles no concedidos a Messi y a Coke - El equipo de Marcelino suma 11 jornadas seguidas de Liga sin la portería a cero

El error arbitral, antídoto contra  el victimismo

El error arbitral, antídoto contra el victimismo

El Valencia ha salido favorecido en esta Liga por dos equivocaciones arbitrales de bulto en Mestalla: el gol de Messi que atravesó la línea de gol y no vio Iglesias Villanueva, y el tanto de cabeza anulado a Coke por parte de Medié Jiménez, el pasado domingo, por una falta inexistente sobre Gayà.

En otros partidos, sin embargo, el Valencia de Marcelino resultó perjudicado: ante el Getafe en el Alfonso Pérez, donde el colegiado, precisamente Medié Jiménez, permitió la actitud violenta de los jugadores de Bordalás; frente al Las Palmas, donde Munuera Montero se cebó con las tarjetas a los valencianistas siendo menos agresivo el conjunto de Marcelino que el de Paco Jémez; y contra el Barça, en la ida de la Copa del Rey, cuando Sánchez Martínez perdonó la expulsión a Sergi Roberto por la entrada a Andreas Pereira y no amonestó a Luis Suárez por una patada a Vezo. Amarilla por la que el uruguayo debería haberse perdido el partido de vuelta en Mestalla, en el que, por cierto, fue decisivo con sendos pases de gol.

En resumen, el Valencia no es un equipo perseguido por nadie: ni por los árbitros, ni por la federación, ni por la Liga. No existe ni ha existido ningún tipo de conspiración. Ni tampoco contra el Levante, pese a salir muy escaldado el domingo de Mestalla, porque el club granota fue muy beneficiado, por ejemplo, con un penalti inexistente en el último minuto ante el Villarreal en la primera jornada, una de las tres únicas victorias granota en la Liga.

Goles encajados desde Cornellà

Los equipos más fuertes son los que analizan los propios errores y tratan de subsanarlos. El Valencia se despistó en el gol de Postigo en la primera parte y ya son 11 las jornadas de Liga consecutivas en las que no ha mantenido la portería a cero. En concreto, desde el 19 de noviembre, un 0-2 ante el Espanyol en Cornellà, el Valencia ha sido vulnerable en defensa, así como en los cuatro últimos partidos de la Copa del Rey.

Tampoco ha hablado nadie del absurdo empujón de Gabriel Paulista a Gayà en la jugada más polémica de la jornada. ¿Qué pretendía? El compromiso del central brasileño es innegable, pero también unas faltas de concentración que le han costado puntos al equipo. En fase ofensiva, además, el Valencia se ofuscó en el arranque de la segunda parte ante el Levante. Pasó apuros hasta que una arrancada bestial de Carlos Soler le dio la vuelta al encuentro.

Por ahí debería llegar el renacer del Valencia en esta segunda vuelta. Por la exuberancia del juego de sus extremos. No hay mejor pareja que Carlos Soler y Guedes. Tres meses sin ellos se han hecho muy largos. Cayeron lesionados en dos jornadas consecutivas: Guedes en la 13ª tras el empate ante el Barcelona y Carlos Soler en la 14ª en la derrota frente al Getafe. Al saber los entrenadores que el VCF depende tanto de ellos, algunos equipos iniciaron lo más parecido a una cacería, siendo muy castigados por las faltas de los rivales. Los árbitros también están para proteger el talento de este tipo de futbolistas, los garantes del espectáculo. A partir de Carlos Soler y de Guedes, cruzando los dedos para poder verlos mucho tiempo juntos, el VCF puede volver a formar, junto a los sólidos Kondogbia y Parejo (y la ayuda de Coquelin), el centro del campo más potente del campeonato.

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