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Perfil

Daniel Wass: La familiaridad del profesional ejemplar

El nuevo fichaje del Valencia, que participaba de la vida urbana de Vigo, destaca por la honestidad extrema en su trabajo

Daniel Wass: La familiaridad del profesional ejemplar

Daniel Wass: La familiaridad del profesional ejemplar

En Évian-les-Bains, la localidad alpina francesa en la que el Valencia comenzó hace un año la reconstrucción de su proyecto, conocen bien a Daniel Wass (Gladsaxe, Dinamarca, 1989). El humilde club de la ciudad había logrado un histórico ascenso a la primera división francesa y tenía en el joven futbolista danés, entonces sin minutos en el Benfica, a su principal referente. Ya fuera como lateral o extremo, Wass acumulaba goles y asistencias, por su constancia, velocidad y buen pie. La directiva, sabedora de la imposibilidad por retenerle mucho tiempo, trató de mimar la vida de Wass en esta ciudad balneario. Lo que no se podía pagar en dinero o en aspiraciones deportivas se contrarrestó rodeando el equipo de compatriotas daneses, como Christian Poulsen, Stephan Andersen e incluso el primo de Wass, el delantero Nicky Bille Nielsen, que también pasaría por Elche y Vila-real.

Además, el Évian ponía a disposición de los familiares de Wass billetes de avión para que le visitasen desde Dinamarca hasta las orillas del lago Lehman. Su salida hacia el Celta fue traumática y con un regusto amargo, al ser excluido de la convocatoria del partido decisivo por la permanencia por su negativa a renovar. El Évian perdió y descendió.

Con Wass, el Valencia ha fichado a un jugador que sirve para casi todo, por su contrastada polivalencia, y a un profesional ejemplar. Quienes han convivido con él destacan la extrema profesionalidad y el callado compromiso de un futbolista impecable en el trabajo. «No protesta nunca, solo corre, corre y corre», ilustra Juan Carlos Álvarez, jefe de Deportes de «El Faro de Vigo».

Si bien ha pasado dificultades con el castellano, que no ha llegado a manejar con soltura, las limitaciones idiomáticas las suple con una inteligencia táctica que le permite adaptarse a infinidad de posiciones. Su lugar natural es la banda derecha del ataque, demarcación en la que tiene mayor encaje en el actual Valencia, ya que por ese flanco Carlos Soler no tiene competencia. Pero también ha jugado en la medular, habitualmente con tres mediocentros, siendo el más esquinado a la derecha, pero también con un doble pivote, en la época de Toto Berizzo. En Évian empezó de lateral derecho y en esa posición jugó la temporada pasada uno de sus mejores encuentros como celtiña, en el Camp Nou frente al Barça (2-2). Sacrificado y multidisciplinar, el futbolista perfecto para Marcelino.

En el plano personal, Wass destaca por su familiaridad. A él y a Mie, su esposa y novia desde que jugaba en la adolescencia en el BK Avarta, equipo suburbial de Copenhague, se les podía ver como dos vigueses más, con sus dos hijas, paseando por el casco viejo entre las representaciones teatrales y mercadillos gastronómicos de la festividad de la Reconquista de Vigo. Mientras que la mayoría de compañeros prefiere la quietud de las urbanizaciones, la familia Wass vivía apenas a cinco minutos andando de la playa de O Vao. En la ladera de esa costa, el padre de John Guidetti, uno de sus mejores amigos en el vestuario celeste, compró un apartamento. Desde la misma orilla se apreciaba una buena vista de la terraza, en la que en no pocas ocasiones se les podía ver haciendo vida, compartiendo barbacoas y jornadas de buen sol.

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