Capaz de mezclar en su velatorio a Juan Soler con Vicente Soriano, entre los que media una orden de alejamiento, o de unir a Albelda con Salva Gomar, enconados en una lucha por presidir la Federación Valenciana de Fútbol. El legado de Jaume Ortí se palpa detalles como estos. Y es que además de directivo afable, ejecutivo de referencia, valencianista triunfador y aldaiero universal, Jaume conquistaba por su bonhomía, al punto que a día de hoy sigue ejerciendo como pegamento entre todo tipo de elementos del fútbol y la sociedad. Noema, su hija, lo definía de la siguiente manera manera: «Él siempre decía que era de Aldaia y de Alaquàs, era capaz de unir lo que nadie conseguía».

Desde ayer por la tarde el polideportivo de Aldaia lleva su nombre y su homenaje congregó en su localidad cientos de amigos, vecinos y personalidades a las que iluminó en algún momento de un trayecto que finalizó hace unos meses por culpa de una enfermedad.

Su legado va mucho más allá del palmito de la Liga de Sarrià (1971) y la peluca naranja, símbolos que perdurarán para siempre. El suyo fue un homenaje de leyenda. Fue Juan Sánchez, quien fuera una de sus debilidades en su etapa en la butaca presidencial, el encargado de reunir a algunos de los jugadores de mayor envergadura de la historia del Valencia CF. No fue sencillo. Y en el camino se le han quedado Mendieta, Palop, Morientes o Cañizares, que no pudieron asistir.

Junto a Sánchez volvieron a calzarse las botas Albelda, Ferran Giner, Curro Torres, Jorge López, Robert Fernández, Gerard López, Vicente, Mista, Subirats o Carboni para jugar un partido de viejas glorias contra los veteranos del Aldaia y también se dieron cita otros tantos, como Tendillo, Arias o Juan Sol. El Valencia CF, las dos escuelas de fútbol de Aldaia, la Agrupación de Peñas del Valencia CF, la Real Federación Española de Fútbol o la Federación Valenciana Fútbol, entre otros, participaron una jornada realmente emotiva.

Jorge López, que marcó el primer tanto del partidillo, se puso la peluca y señaló al cielo, tal como hizo Rodrigo tras perforar la portería del Barça en Mestalla. Giner, emocionado, expresaba: «seguro que Jaume está mirándonos, aquí a nuestro lado, y seguro que está disfrutando de todo este cariño».