29 de abril de 2019
29.04.2019

Nervios a flor de piel

29.04.2019 | 04:15
Nervios a flor de piel

Me ha costado terminar la cena. Imagino que el cansancio, la tensión y los nervios acumulados tras nuestro enfrentamiento contra el Athletic Club me han pasado factura, sobre todo porque para nosotras, había algo más que tres puntos en juego.

Sábado por la tarde, la temperatura en Bilbao perfecta para jugar al fútbol; ni frío ni calor, y el arco del antiguo San Mamés presidiendo el campo principal de Lezama, la ciudad deportiva del club vasco, un escenario perfecto para que algo bueno sucediera.

Algunos podrán decir que fue un partido aburrido, al fin y al cabo lo que le gusta al aficionado es ver goles, pero arrancar un punto en un campo tan complicado, es para darle la importancia y el valor que se merece ya que nuestras opciones de salvación siguen vivas.
De esta manera iniciamos el viaje de vuelta a Málaga. Esta vez lo hacemos en autobús, y comienzo a escribir desde mi asiento habitual, aquel que se encuentra situado en la zona media, justo al subir por las escaleras de atrás a la derecha. Aprovecho que por delante nos quedan aproximadamente 12 horas y que todo está oscuro y en silencio. Es posible que las únicas dos personas que sigamos despiertas en estos momentos seamos el conductor y yo.

No hay parte de mi cuerpo que no esté dolorida y fatigada. Tengo sueño, sin embargo la voz en OFF de mi cabeza ya me está diciendo que está pensando en el domingo que viene, haciendo números de lo que debería suceder en los demás partidos para que nosotras no seamos uno de los dos equipos que bajan de categoría.

Desde mi inocencia, quiero pensar que todavía reina el juego limpio y que los equipos que no se juegan nada van a ir igualmente a por la victoria. Que más allá de las amistades o no que puedan tener algunas compañeras en otros vestuarios, no pueden con el amor propio y el orgullo de querer despedir la temporada con buenas sensaciones.

Hay mucho en juego y se avecina una semana interesante, donde todos los equipos harán sus quinielas para ver cuál es la mejor combinación para salir triunfador. Vamos a convertir nuestro campo en un fortín, porque la Liga Iberdrola sigue creciendo y nosotras con ganas de seguir disfrutándola. Si las que somos más veteranas seguimos ilusionadas, no quiero imaginar las jóvenes, que les espera un futuro sin tantas piedras en el camino en el cual podrán seguir jugando al fútbol sin ser juzgadas.

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