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Fichaje

Maxi aterriza con vitola de "crack"

El delantero uruguayo llega a València en mitad de una gran expectación mediática

Maxi Gómez aterriza en València

Maxi Gómez aterriza en València

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Maxi Gómez aterriza en València v. chilet / a. garcía | valència

«Feliz. Muy contento». Maxi Gómez llegó a València con la expectativa propia de un fichaje estrella, en mitad de una gran expectación mediática. Cansado por el viaje transoceánico, el delantero uruguayo avanzaba entre declaraciones escuetas y dejando atrás a los periodistas, como si de pegajosos centrales rivales se tratasen. En el atacante charrúa, de 22 años, están depositadas muchas de las esperanzas del nuevo proyecto de un club que ha tenido que pelear al límite la contratación de uno de los jugadores con más proyección en Europa.

Sobre el papel, Maxi Gómez se ajusta al perfil de incorporaciones que han triunfado en Mestalla. Un arquetipo que dibuja a futbolistas con una proyección al alza, pero todavía no alcanzados por la consagración y celebridad definitivas, que encarecen precios y menguan la competitividad. En este sentido, el momento de la carrera de Maxi Gómez es muy parecido al que llegaron a València nombres como Mario Kempes, Piojo López o David Villa, en la antesala de su eclosión definitiva.

Con Maxi Gómez el Valencia recupera el gen uruguayo, una nacionalidad tradicionalmente a la sombra en los fichajes foráneos del club, encabezados por argentinos, brasileños y, en la historia reciente y tras la Ley Bosman, franceses, portugueses e italianos. Gómez tiene excelentes referentes en los que fijarse, como el «Palomo» Héctor Núñez en los años 60, Fernando Morena como escudero de Kempes y las notables estadísticas de Wilmar Cabrera, a pesar de coincidir en una época delicada, la del descenso de 1986.

El día del ariete valencianista fue ajetreado. Pasadas las 9 de la mañana aterrizaba en Manises, acompañado de sus hermanos Carlos y Richard, y junto a otro amigo. De inmediato se marchó a la revisión médica, que fue lenta y laboriosa. Durante cuatro horas y media estuvo siendo examinado por los servicios médicos. Al cierre de esta edición todavía no se había hecho oficial su fichaje.

Marcelino: «Hay que meterlas ya»

La actividad, mientras, sigue en Paterna. Marcelino García Toral ha empezado a machacar a sus jugadores los primeros conceptos tácticos de la pretemporada después de la primera toma de contacto con el balón del miércoles. El técnico, fiel a su sistema, dibjujó por primera vez sobre el campo de entrenamiento su clásico 4-4-2. Marcelino sigue y seguirá fiel a su esquema madre y más después de las dos experencias fallidas del año pasado con el 3-5-2 en Mendizorrotza y el Emirates. Los «nuevos», Jasper Cillessen, Jason Remeseiro, Jorge Sáenz y Salva Ruiz lo pudieron comprobar ayer en persona.

Circulación rápida de balón, pocos toques, menos conducciones y eficacia cara a puerta. Son algunas de las señas de identidad del fútbol de Marcelino que se trabajaron en la doble sesión de la ciudad deportiva de Paterna. «¡Hay que meterlas ya!», motivaba a sus jugadores a la hora de finalizar jugadas ofensivas. El equipo arrancó la temporada pasado con una alarmante falta de gol que arrastró toda la primera vuelta y el asturiano intenta poner remedio desde el primer día de trabajo.

El equipo volverá a entrenar hoy, en una sesión que tendrá lugar a las 19:00 horas.

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