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Los «vikingos» conquistan Noruega

Los miembros del Viking Open Canyon se han convertido en los primeros en descender barrancos en el Círculo Polar Ártico

Los «vikingos» conquistan Noruega

Los «vikingos» conquistan Noruega

Año 858. Las tropas del famoso vikingo Björn Ragnarsson, hijo del legendario rey Ragnar Lodbrok, ascendían a contracorriente las aguas del río Segura en búsqueda de metrópolis que saquear. La flota bárbara llegó a Orihuela, por aquel entonces ciudad musulmana, dejando asombrados y desdichados a los oriolanos de la época. Asombrados por la tecnología naval de los nórdicos, ya que en Al-Andalus no existía un barco capaz de oponerse al curso fluvial, y desdichados por la matanza y el saqueo que se produjo cuando desembarcaron en la ciudad alicantina. Aquella fue la primera incursión de los escandinavos en la Comunitat Valenciana y, ahora, más de mil años después, las tornas han cambiado. Un grupo de «vikingos», bajo el nombre de Viking Open Canyon, pusieron rumbo a Noruega desde el municipio de Picanya para hacer venganza, aunque su objetivo no era el oro ni las riquezas nórdicas; sino conquistar sus barrancos vírgenes. Y lo han logrado.

Los diez integrantes de la expedición «vikinga» pasarán a la historia del barranquismo como los primeros deportistas que escalaron y se descolgaron por los cañones del Círculo Polar Ártico. Y es que nunca antes nadie había juntado el valor (y la locura) suficiente como para enfrentarse a las poderosas gargantas noruegas. Durante las dos semanas que ha durado la aventura del Viking Open Canyon, sus miembros han abierto dieciséis barrancos, todos ellos de extrema dificultad y muchos con fuertes corrientes acuáticas que dificultaban todavía más su ascenso y descenso.

Entre los cañones abiertos por los «vikingos» se encuentra la garganta más profunda del norte de Europa, situada en el cañón del Gorza. Un espectacular precipicio de más de 150 metros de profundidad en el que las aguas del Kåfjorddalen se dan de bruces contra las rocas formando la cascada del Gorzifossen. Un paraje de una belleza tan singular que sorprendería hasta al mismísimo Odín.

«La idea surgió de un amigo que me enseñó unos videos de las cascadas y cañones que hay en la zona y pensé que tenía que ir a probar. Se lo propuse a mis compañeros y les pareció bien, aunque es una auténtica locura», comenta Dani Planells, coordinador del Viking Open Canyon, que asegura que ha sido una experiencia inolvidable: «La expedición ha superado todas las expectativas, ya pensamos en repetir la aventura el próximo año».

Las espectaculares vistas de los montes noruegos y la posibilidad de haber disfrutado en primera persona del espectáculo de las auroras boreales no son los únicos recuerdos que se llevarán los «vikingos» de esta aventura. Los miembros del Viking Open Canyon quieren sentar precedente para todos los barranquistas que quieran visitar Noruega y el Círculo Polar Ártico, y para ello preparan una guía en la que recogerán los diferentes barrancos que han conquistado y los clasificarán en función de sus riesgos para facilitar el camino de todos aquellos valientes que estén dispuestos a seguir sus pasos.

Turismo de arnés y cuerda

El descenso de barrancos, ya sea mediante rápel, destrepando o incluso deslizándose, es una forma de hacer turismo cada vez más común. En España existen múltiples zonas donde se puede disfrutatr de esta actividad, especialmente en la zona del Pirineo Aragonés, aunque en la Comunitat Valenciana existen múltiples destinos como el Gorgo de la escalera en Anna o el Barranc de Abdet. Sin embargo, esta actividad puede ser muy peligrosa si no se utiliza el equipaje adecuado y estamos supervisados o acompañados por expertos, especialmente en zonas que no hayan sido «abiertas» por barranquistas profesionales.

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