Los abonos de media temporada sacados a la venta por el Valencia han supuesto un incremento de 347 socios en la nueva Grada Joven de Mestalla, que ya supera de este modo los 1.500 socios en este sector y se acerca a los 1.800 que albergaba hasta el año pasado. En total, el club blanquinegro ha alcanzado los 40.500 socios, cifra que casi completa la capacidad total del estadio de admitir nuevas altas.

Dentro del proceso de regeneración interna de la animación en Mestalla, el Valencia ha comprobado caso por caso cada petición de alta en la Grada Joven, pasando el filtro los 347 aficionados. Un aumento valorado por el club, que el pasado verano decidió renovar ese graderío incorporando un límite de edad, 25 años, que comportó la salida de la gran mayoría de dirigentes de la Curva Nord. Un proceso costoso y con el peaje de haber perdido, en el corto plazo, la animación potente, jerarquizada y organizada del núcleo mayoritariamente procedente del grupo Yomus, pero que el club considera imprescindible para conseguir «un ambiente de animación sin coacciones ni intimidación por parte de unos pocos», tal como ayer recordaba la nota publicada por la entidad en su página web.

En este sentido, el Valencia ha querido recalcar, mediante el envío de cartas, a los 1.500 abonados de esta zona «el firme compromiso de tolerancia cero del VCF con cualquier forma de violencia y, en consecuencia». De hecho, en la presente temporada, el Valencia ha recibido varias sanciones económicas, tanto en LaLiga como en la Liga de Campeones, por comportamientos aislados (cánticos ofensivos y el lanzamiento de algún objeto). «El Valencia les ha advertido sobre las medidas disciplinarias que adoptará con aquellos abonados que, de modo aislado, sigan perjudicando la imagen del VCF con cualquier acción que, además, pueda acarrear sanciones a la grada en su conjunto y, en última instancia, a la entidad», completaba la nota emitida por el club.