Albert Celades y su cuerpo técnico se reencontraron sobre el césped con los titulares del Coliseum. Después de una sesión de readaptación en el gimnasio para los que más jugaron frente al Getafe, el equipo comenzaba a preparar el partidazo del viernes ante el Atlético de Simeone con los cinco sentidos activados. Al entrenador y sus ayudantes se les vio, y escuchó, especialmente enérgicos reclamando máxima atención en cada acción.

Óscar Álvarez y el propio Celades trataron de mantener muy alta la concentración de los jugadores durante más de una hora de entrenamiento con voces de ánimo constantes. «¡Vamos! ¡Sigue! ¡Dale, dale! ¡Que no salga de ahí! ¡Chicos, robamos!». Cabe recordar que «activación» fue la palabra utilizada por Celades para describir la ausencia de intensidad del equipo en la derrota del 19 de enero en Mallorca (4-1). «No hemos encarado el partido con la activación necesaria», dijo. Días más tarde, reclamó «activación» antes de recibir al Celta. Atlético y Atalanta, próximas citas, son ese tipo de rivales que no escatiman esfuerzos.