El Valencia afronta esta noche ante la Atalanta Bergamasca una remontada de múltiples dimensiones. Contra el marcador de la ida, contra el frío ambiental de un Mestalla vacío y también contra el bárbaro estado de forma de un rival al que necesita golear y que se caracteriza, precisamente, por su pasmosa facilidad para marcar tantos. El equipo italiano se presenta con 70 goles marcados en 25 partidos en la Serie A. Un registro alcanzado gracias a la incesante producción ofensiva del trío formado por Papu Gómez, Josip Ilicic y Duván Zapata.

Los tres atacantes se encuentran entre los veinte jugadores de los cinco grandes campeonatos de Europa (LaLiga, Premier League, Bundesliga, Serie A y Ligue 1) que más ocasiones de gol generan a sus compañeros, según ha recogido el observatorio futbolístico CIES, dependiente de la UEFA. Papu Gómez es el futbolista más desequilibrante de los atalantinos, como ya lo demostró con su exhibición en San Siro. En el último año, el veterano mediapunta argentino ha regalado 22 ocasiones a sus compañeros. Cada 129 minutos de juego, genera una ocasión, un promedio más que envidiable. Solo es superado en este aspecto por grandes nombres como Ángel Di Maria (PSG), con 32 ocasiones, Müller (Bayern, 31 ocasiones), Leo Messi (Barcelona, 29 ocasiones) y De Bryune (Manchester City, 28 ocasiones). Una estadística que no obedece a una explosión casual de Gómez, ya que si el ranking se amplía a las últimas cinco temporadas, todas defendiendo a la Atalanta, su producción atacante no desciende y sería el séptimo futbolista de dicho escalafón, con 81 ocasiones creadas para sus compañeros. A pesar de esos guarismos, el secreto de la Atalanta está en no tener dependencia de la inspiración de un futbolista franquicia, ya que Josip Ilicic y Duván Zapata también aparecen en el «top 20» con 16 y 15 oportunidades, respectivamente, generadas para otros jugadores de su equipo. En dicha tabla solo el Bayern de Múnich, que domina con una indiscutible hegemonía el fútbol alemán, acumula tres jugadores, como es el caso de Müller, Gnabry y Kimmich. La Atalanta está a la altura de los mejores clubes de Europa.

La progresión goleadora del equipo bergamasco en las últimas tres temporadas ha sido gradual. Las grietas de un sistema defensivo que sigue sin ser firme se contrarrestan con goles. En la campaña 2017-18, a estas alturas la Atalanta sumaba 37 goles, marcaría 57 en total. Un año más tarde, eran 51 las dianas en la jornada 25, hasta alcanzar los 77 goles. Un techo que queda a siete goles de distancia, con 13 jornadas por disputarse. De seguir ese ritmo, la Atalanta superará los 100 goles en el país del Catenaccio.