Del ironman casero que acomete en Girona el triatleta alemán Jan Frodeno a la escalada de salón, pasando por el DeCasaThlon para atletas "combineros" convocado para este mismo sábado: las personas adictas al deporte son capaces de concebir las mayores locuras con tal de hacer más digerible el confinamiento.

Son propuestas audaces engendradas no sólo por la imaginación calenturienta de los deportistas desesperados, sino también por instituciones tan respetables como la Federación Española de Atletismo, que acaba de lanzar el decatlón casero con el marbete "DeCasaThlon".

En el ejército de "friquis" confinados militan, por un lado, deportistas profesionales que tienen, por contrato, la obligación de mantenerse en forma con miras a una futura liberación; por otro, los aficionados. Desde el más fiel "popular", cumplidor escrupuloso de sus planes semanales, hasta el novicio que, obligado por el encierro, descubre ahora las excelencias del deporte-salud.

He aquí algunos ejemplos:

Un ironman de bolsillo

Jan Frodeno, campeón olímpico de triatlón en Pekín 2008 y tres veces oro mundial en la modalidad más extrema, el ironman, lleva a cabo este mismo sábado, con fines benéficos, esta modalidad extrema del triatlón en su casa de Girona (España).

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There's no turning back now. My Tri at Home challenge kicks off tomorrow at 8am CEST. A huge thank you to my partners who have helped make this possible, to those who have contributed prizes, the many who have donated already and to those who are broadcasting it on their channels. You can watch my entire challenge live on my Facebook page, with plenty of special guest video apperances lined up throughout the day. Those who want to ride with me on @gozwift can do so from 9:10 CEST (link in bio). And I will be running Jon’s Route in Watopia if anyone is keen for a few ks on the legs. See you out there. Thanks again for all the support. #frodissimo #triathome #stayathome #ironman #triathlon #challenge #unitedinhumanity

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"Me dijeron: no intentes algo así en casa, y yo les dije: quiero nadar 3,8 kilómetros, hacer 180 kilómetros en bicicleta y correr un maratón. Todo en casa, entre el amanecer y el ocaso", escribió en sus redes sociales.

Ha empezado a las 8.00, con retransmisión en directo en su cuenta de Facebook. Obviamente, utiliza su piscina, una bicicleta estática y una cinta de correr. Los aficionados pueden acompañarlo, mediante la plataforma Zwift, en los segmentos de ciclismo y maratón. Calcula que la natación le llevará 50 minutos y la bici cuatro horas y media. Después de 20 minutos de descanso, atacará el maratón en cinta sin hacer cálculos de tiempo.

Colgado de la mesa del salón

Los amantes de la escalada confinados lo tienen más difícil para "matar el gusanillo" en las estrecheces de su domicilio, pero no hay obstáculo que se resista a una voluntad firme.

Las redes sociales han divulgado imágenes insólitas de escaladores frustrados. Algunos aparecen colgados de la mesa del salón realizando extrañas contorsiones que reproducen los movimientos de la escalada. Otros utilizan la estrecha escalera que conduce al sótano para trepar por las paredes con una pierna en cada muro.

La estadounidense Brooke Raboutou publicó un vídeo en el que aparece escalando por los muebles de su cocina hasta llegar a la nevera. "El tour de la cocina. No se preocupen, después de hacerlo lavé la encimera tres veces", advierte.

Un decatlón casero en una hora

Las diez disciplinas de la combinada atlética, es decir, 100 metros, longitud, peso, altura, 400, 110 m vallas, disco, pértiga, jabalina y 1.500, que en una competición oficial duran dos días, aquí en sólo una hora. Tal es la propuesta de la Federación Española de Atletismo para hacer más llevadero el sábado santo.

Los artefactos para los lanzamientos -precisa el reglamento oficial- han de ser fabricados por los deportistas utilizando lo que tengan más a mano en casa, y a continuación se detallan las condiciones de cada prueba.

Como los jueces no pueden desplazarse durante el Estado de Alarma, se requiere la más estricta honradez de los participantes, que, ahuyentado la tentación de aumentar sus marcas, deben comunicar sus resultados por internet para que sean evaluados.

Cristiano pierde con Semenya en abdominales

Nadie puede poner en duda que la autoestima de Cristiano Ronaldo describe órbitas siderales. El astro portugués se encarga de proclamarlo a los cuatro vientos en sus redes sociales, pero a veces recibe un correctivo que le devuelve a la tierra.

El delantero de la Juventus -ex del Real Madrid- publicó un vídeo en el que hacía 142 abdominales en 45 segundos y lanzaba un reto: "¿Puedes batir mi récord?", en el marco del desafío 'The livingroom Cup' promovido Nike para estimular la realización de ejercicio físico durante la cuarentena.

La respuesta le llegó de Sudáfrica, donde la atleta Caster Semenya grabó un ejercicio en el que llegaba hasta los 176 abdominales en los mismos 45 segundos que Cristiano. "Él lo hizo lo mejor que pudo", bromeó la doble campeona olímpica de 800 metros.

Volar sobre 5,61 metros en el patio de casa

El atleta francés Renaud Lavillenie, desposeído del récord mundial de pértiga por el joven sueco Armand Duplantis, sintió nostalgia de su antigua condición y se propuso recuperarla...en la modalidad de salto casero, en su domicilio de Pérignat-lès-Sarliève, en la Auvernia francesa.

El antiguo plusmarquista mundial (6,16), que tiene en el patio de su casa un saltadero de pértiga completo, con su colchoneta reglamentaria, se elevó, con sólo diez pasos de carrera, por encima de los 5,61 metros, una marca accesible para cientos de atletas en el mundo en los estadios pero carísima en tales condiciones.

No pudo, sin embargo, con su propio récord mundial casero que, según aseguró, le pertenece con 5,85.

Su amigo Duplantis, que aprendió a saltar pértiga de niño en el artilugio que le armó en casa su padre, el estadounidense Greg Duplantis, también tiene saltadero sénior en su actual residencia y, lo mismo que Lavillenie, publicó recientemente un vídeo practicando en el jardín, aunque no precisó la altura que superaba.

Tarjeta roja por pedaleo demasiado potente

Thomas De Gendt, ciclista profesional belga conocido por su adicción a las fugas en carrera, recibió una insólita expulsión cuando entrenaba sobre la bici estática en la plataforma Zwift.

La semana pasada, la computadora mostró tarjeta roja al barbudo "escapista" por superar la barrera de los 550 vatios cuando su avatar (la figura que lo representa en la carrera virtual) pedaleaba lentamente.

El ciclista recibió en su pantalla un mensaje: "O no te has registrado como profesional o algo no funciona bien en tu máquina".

De Gendt dio cuenta de su expulsión en las redes sociales: "He sido expulsado de una carrera por mi potencia sobrehumana".

Los expertos recomiendan prudencia con los rodillos y las bicis estáticas porque se trata de cargas concentradas: 60 minutos en estas máquinas equivalen a 120 en carretera.

Un maratón en la terraza

Las existencias de cintas deslizantes para correr se agotaron rápidamente en cuando entró en vigor el confinamiento cuasi mundial por el Estado de Alarma. Quienes no tienen una en casa no tienen más remedio que usar los tramos más largos de sus domicilios para ejercitarse en la carrera.

Correr un maratón, ya sea en el pasillo o en la terraza es un desatino que puede acarrear -lo advierten los médicos especialistas- lesiones como tendinitis, fascitis plantar, roturas de menisco o de fibras musculares, pero los impenitentes no se arredran.

Luis Muñoz, un español de 19 años que vive en Nueva York, eligió para estrenarse en el maratón la terraza de su casa, que mide seis metros. Lo acabó, según cuenta en Twitter, en poco más de cuatro horas y media.

Entrenar saques de tenis contra una sábana

Los tenistas que no disponen de una pista en el jardín padecen todos los inconvenientes del confinamiento y están obligados, como cualquier otro deportista, a exprimir su caletre en busca de soluciones. El español Pablo Andújar ha encontrado una muy simple para entrenar el saque.

El valenciano lo ha publicado en las redes sociales. En un extremo de su terraza colgó una sábana en un tendedero de ropa y, desde el otro lado, se dedicó a estrellar bolas contra el lienzo desplegado.

A la escena no le faltó el toque humano. Andújar, número 53 en la lista mundial, recibió la ayuda de uno de sus pequeños, que ejerció de recogepelotas con la ayuda de un carrito de juguete.