El tercer año ha sido un año atípico para la casa del baloncesto europeo de formación, l’Alqueria del Basket. Un año en el que la instalación y su equipo, han demostrado su capacidad de reinventarse, innovar y buscar nuevas fórmulas para seguir creciendo y ampliando miras. Ni siquiera las adversidades han podido detener el avance de una actividad que se ha demostrado que no tenía que parar, y de esta forma se ha conseguido que el baloncesto esté más activo que nunca. Retomando los entrenamientos antes que nadie tras el confinamiento y apostando por la primera rueda de prensa presencial para explicar a los aficionados el Plan Total Esto Pasará, se reafirmó esa apuesta del Club con L’Alqueria como sede.

Más de 1.150 videoconferencias y entrenamientos telemáticos, más de 40 actividades de formación tanto abiertas como para entrenadores del Club, 65 reuniones de gestión, 25 vídeos de consejos abiertos a los aficionados de los profesionales de la instalación y 8 jornadas abiertas de formación de entrenadores, entre otras iniciativas como las charlas de Cantera y Escuela con los jugadores de los primeros equipos. L’Alqueria demostró que la Cultura del Esfuerzo va más allá de lo presencial y no tiene límites, continuando con el trabajo y la evolución de los jugadores a través de nuevas vías.

Y a la hora de retomar la actividad, se ha vuelto a ser referencia. Las características de la instalación permitieron asegurar la viabilidad de una Fase Final Excepcional de la Liga Endesa que transcurrió sin sobresaltos gracias un Centro Médico Avanzado que blindó la salud de los participantes, permitiendo el funcionamiento de la burbuja que se organizó en torno a la competición. Protocolos de seguridad y todas las medidas necesarias hasta convertirse en el mejor ejemplo internacional de que volver a activarse era posible. Algo que continúa evidenciándose hoy en día.

Con el objetivo de impulsar el talento deportivo y humano de nuestros jóvenes a través del basket, nació el nuevo departamento liderado por Pedro Cotolí, ejemplo de apuesta por la innovación y la investigación dentro de nuestro deporte. I+D+I+CO (Investigación + Desarrollo + Innovación + Colaborativo), buscando fomentar un entorno idóneo para impulsar el rendimiento a través de la coinnovación, es decir, de la colaboración con distintas entidades con experiencia y prestigio en este campo para generar nuevas vías de mejora y emprendimiento.

En este primer año de vida, el acuerdo con la Universitat de València promovió la primera Cátedra dedicada al baloncesto a nivel nacional. 5 webinars con más de 3000 visualizaciones y una jornada presencial sobre preparación física con más de 125 participantes, han sido algunos de sus primeros pasos en un prometedor inicio.

Las horas de ocupación se han mantenido, con 14.232 horas de trabajo, gracias al esfuerzo realizado por nuestros jugadores y técnicos del Club, que ha sido evidente también en esta tercera temporada. Se han acumulado 9.164 entrenamientos, y 948 partidos solo con los 578 jugadores y jugadoras que formaban los 51 equipos de Cantera y Escuela, con hasta 72 entrenadores trabajando en su evolución.

El sello de L’Alqueria del Basket se ha consolidado en todo el continente, cumpliendo una meta más, algo que se evidencia a través de los numerosos jugadores que de nuevo han conseguido hacerse un hueco entre los mejores jugadores del país. Hasta 25 jugadores/as, 6 más que la pasada temporada, además de dos técnicos y un preparador físico, han sido protagonistas con la Selección Española en este tercer año.

Por si fuera poco, el rendimiento deportivo sigue siendo motivo de alegría. El equipo infantil femenino levantó el título en Salamanca, venciendo en la final de la Minicopa de la LF Endesa a Girona.

La Fase Previa de la Minicopa Endesa significó una nueva clasificación para el equipo infantil masculino de Valencia Basket, que terminó la competición principal en cuarta posición.

En el Adidas Next Generation de la Turkish Airlines EuroLeague, los juniors de Xavi Albert rozaron una nueva final y se impusieron al Barça en la lucha por el tercer puesto, una demostración del poderío de la cantera «taronja».