El Valencia, pese a liderar en Europa con el Real Madrid el beneficio neto por compra-venta de jugadores, es uno de los que más se ha apretado el cinturón con la pandemia de la covid-19. Después de seis años entre vaivenes de Champions sí, Champions no, Lim decidió cerrar completamente el grifo de la inversión en fichajes. El tiempo y los resultados a final de curso dictarán si en el verano de 2020 estiró demasiado, o no, la cuerda de la austeridad.

Hasta ahora, lo que sí es una certeza es el proceso de devaluación que ha sufrido el Valencia desde que está en manos del magnate de Singapur. Disparado desde hace tiempo el Atlético de Madrid, el Sevilla también ha despegado y el próximo en disposición de hacerlo es, precisamente, el rival mañana en La Cerámica. El Villarreal, junto a la Real Sociedad, es una excepción en el complicado panorama actual. No en vano, la entidad liderada por el empresario valenciano Fernando Roig prevé un presupuesto ligeramente superior al de la campaña anterior y todo ello tras asegurar llegadas como las de Parejo, Coquelin, Estupiñán o Kubo.

Por el contrario, en el Valencia ha sido un verano de recortes severos. Las previsiones presupuestarias, que se presentarán antes de fin de año, han caído de los 180 millones de la temporada 2019/20 a los 110-120 millones. Del récord histórico, a cifras muy similares a las que se presupuestaban en la etapa previa a Meriton. Una muestra de cómo la irregularidad deportiva de un Valencia de dientes de sierra se extiende al terreno económico.

Otro aspecto preocupante en la economía del Valencia en la presencia en la plantilla de un número menor de activos de peso en el concierto europeo. Los principales, a día de hoy, son Maxi Gómez, José Luis Gayà, Carlos Soler o Kondogbia, a la espera de que, de la mano de Javi Gracia, Guedes pueda recuperar la cotización con la que fichó desde el PSG o jóvenes como Kang In o Yunus Musah se confirmen en el primer equipo.

La realidad es que hay hasta seis plantillas con mejor valoración que la del Valencia, entre ellas, también la del Villarreal tras lo acontecido en la última ventana del mercado. Barcelona, Real Madrid, Atlético, Sevilla -se acerca a los 350 millones de valor-, Real Sociedad -más de 300- y el citado Submarino. El Valencia, mientras, ha perdido su posición de dominio económico en la Liga.