Con la confianza y la tranquilidad que otorgan las dos últimas victorias ante el Zalgiris en la Euroliga y el Casademont Zaragoza en la Liga Endesa, el Valencia Basket inicia hoy en Santiago de Compostela un camino maratoniano que le llevará a disputar tres encuentros en apenas seis días. Tiempo en el que habrá que echar mano del depósito y el poso que dejaron los últimos entrenamientos ya que apenas se van a poder poner en práctica esta semana. Y es que entre viajes y partidos –Galicia hoy, Moscú el jueves y La Fonteta el domingo– el equipo tiene totalmente copadas las próximas horas y verá imposibilitada la opción de invertir tiempo en continuar mejorando su juego.

Y más cuando enfrente estará el que, al menos en este arranque de curso y con permiso del Iberostar Tenerife y el Joventut, se puede considerar como uno de los equipos revelación en la Liga Endesa. El Monbus Obradoiro continúa reinventándose temporada tras temporada y en estas primeras jornadas vive instalado en la parte alta de la clasificación con cinco victorias-dos más que los valencianos– y tan sólo dos derrotas –una en la pista del Bilbao y la otra en la del Real Madrid–. En su pista se mantiene invicto en lo que llevamos de temporada –tres triunfos ante Urbas Fuenlabrada, Coosur Real Betis y Acunsa GBC– al margen de haber ganado en dos canchas complicadas como Manresa y Las Palmas de Gran Canaria. En este sentido, los de Moncho Fernández son uno de los mejores equipos ofensivos de la Liga Endesa pues nadie ha conseguido dejarles por debajo de 80 puntos, y es uno de los que más y con mejores porcentajes anota desde la línea de tres puntos.