No está el Levante en una tesitura en la que pueda permitirse el lujo de ir perdiendo jugadores por el camino. Mucho menos si son tan importantes en los esquemas de Paco López como Enis Bardhi, titular en todos los partidos de LaLiga salvo contra el Celta de Vigo. La lesión del macedonio el pasado martes en un entrenamiento con su selección es la última mala noticia para los granotas, que para más inri vienen de perder a Roger contra el Alavés por un positivo en coronavirus y desde la anterior convocatoria internacional están sin el montenegrino Vukcevic. No se gana para sustos.

Lo peor de todo es que los problemas fisicos que han apartado a Bardhi del partido más importante de la historia de su país, el que disputará este jueves Macedonia del Norte ante Georgia, no son cualquier cosa. Cuando la noticia llegó se especulaba en un primer momento con un periodo de baja de unas dos semanas. Ayer, sin embargo, las previsiones eran más pesimistas. La recuperación puede ir para largo, aunque nadie se pilla los dedos con plazos. A expensas de la confirmación, los peores presagios hablan de una rotura discal como origen de los dolores en la espalda. El tratamiento inicial para estas dolencias es conservador; en el peor de los casos empuja al quirófano.

La cuestión es que Bardhi está tan fastidiado que ni siquiera ha podido todavía viajar de vuelta a València. Y es que el dolor es tan intenso que no está en condiciones de meterse en un avión. Algo que ni él mismo se esperaba cuando en pleno entrenamiento notó un latigazo al golpear un balón y se quedó enganchado. No puede moverse con normalidad. La simple acción de sentarse es para él un mundo.

El futbolista, que se marchó en perfecto estado, volvió a someterse ayer a un nuevo examen médico para comprobar si estaba en condiciones de entrar en la convocatoria del histórico partido contra Georgia. Como se esperaba, el resultado fue negativo. El granota ha pasado por el Hospital Sistina de la capital macedonia y ha sido uno de los tres jugadores que no se ha subido al avión de su combinado nacional a Tblisi. En su caso por la lesión, en la de Ristevski y Velkoski porque han dado positivo en covid-19. Para el seleccionador Igor Angelovski ha sido un duro golpe.

Desde el Levante no se ha concretado cuándo regresará a València. El club se ha limitado a informar de que lo hará «en los próximos días para ser valorado y tratado por los servicios médicos», ya que todavía no tiene la certeza de cuándo estará en condiciones de viajar sin dolor. Es seguro que permanecerá un par de días más de reposo en su país. Una mala noticia para el Levante en general y para Paco López en particular. Y es que tal y como pintan las cosas hará falta un milagro para que el técnico pueda contar con él para recibir al Elche la próxima semana en el Ciutat y para la visita la jornada siguiente al Valladolid. Dos partidos cruciales que seguramente va a perderse ante rivales directos de cara a escapar de la comprometida situación clasificatoria en la que se encuentra el equipo. Y que no caiga alguno más.

A nivel personal, el contratiempo es especialmente doloroso también para un Bardhi que había reconocido la ilusión que le hacía el que iba a ser su partido grande como internacional, un auténtico asunto de estado. «Es muy importante para mí personalmente y para todos los macedonios que están esperando este partido», había asegurado en su última entrevista.

Lógicamente tampoco podrá estar en los siguientes compromisos de Macedonia ante Estonia y Armenia correspondientes a la Liga de las Naciones el 15 y el 18 de noviembre.