Desde hace unos días, el entrenador del Valencia CF, Javi Gracia, sabe que habrá que afrontar la mayor parte de la temporada sin Jasper Cillessen. O lo que es lo mismo, con un portero menos de los tres con los que la plantilla comenzó la temporada en el mes de septiembre. El holandés salió ayer del hospital después de que el jueves se desarrollase con éxito la intervención a la que fue sometido por el doctor Ignacio Muñoz en el Hospital IMSKE.

La responsabilidad de la portería continuará en las manos de Jaume Domènech, titular para el entrenador en las primeras nueve jornadas de la Liga. El de Almenara forma parte del cuarteto de capitanes y cuenta con experiencia suficiente, tanto en el club como en la elite, para asumir un rol protagonista. De hecho, gracias a un fuerte carácter competitivo, no se ha quedado a cero en ninguno de los cinco años en los que está en la plantilla profesional de Valencia. Incluso, sumó una cantidad importante de partidos oficiales en la competencia con guardametas de talla internacional como Diego Alves, Neto Murara y el mismo Cillessen. Por ejemplo, la campaña anterior, el holandés únicamente disputó nueve encuentros más que Jaume.

Pese a la baja del ex de Barça y Ajax para un largo periodo entre tres y cuatro meses, los dirigentes del Valencia no se han planteado en este momento reforzar la portería. Hay confianza tanto en Jaume como en Cristian Rivero. El joven de Gandia es una de las firmes esperanzas de la Academia para convertirse a medio-largo plazo en un meta de alto nivel. Sin ir más lejos, en los últimos días del mercado de verano el club rompió la cesión de Cristian al Málaga, que estaba totalmente acordada como consecuencia de no haber podido dar una salida al lesionado Cillessen. Entonces, en el gemelo.

Cabe recordar que durante varios meses el club trató, por activa y por pasiva, de vender al de Nimega sin éxito. Todo con tal de ahorrarse alrededor de diez millones de euros, entre la amortización anula y el salario, en los costes de plantilla. El plan siempre fue sustituirlo con un portero mucho más económico, pero si el neerlandés hubiera salido a última hora sin margen de maniobrar para fichar un recambio, Rivero habría sido igualmente la alternativa a Jaume Doménech. La alternativa que, finalmente, va a ser ahora.

El cuerpo técnico y el preparador de porteros, José Manuel Otxotorena, tiene plena confianza en los dos. Después de las críticas recibidas en el entorno tras una actuación dubitativa en el duelo con el Getafe, Domènech se rehizo con un par de paradas de mérito que evitaron el pasado domingo que el Real Madrid pudiera reengancharse al partido. El problema defensivo de los blanquinegros ha radicado más en una cuestión colectiva, en una concesión excesiva de remates al rival. El valenciano es el meta con más paradas de la Liga (34) por delante de Badía, Dmitrovic u Oblak.

El nuevo panorama que deja la portería del Valencia hace que aumenten las opciones de que Cristian Rivero pueda debutar con el primer equipo con la aparición en la escena de la Copa del Rey, aproximadamente, dentro de un mes con la primera ronde del 16 de diciembre.

Por lo que respecta a Cillessen, el jugador sufrió una grave rotura en el recto anterior de la pierna al golpear un balón tras una semana y media con molestias en la zona. La intervención lo va a tener fuera hasta la primavera, momento en el cual será muy complicado que cambien los planes del Valencia como del propio futbolista. En principio, en verano se le buscará nuevamente un destino para aligerar costes económicos. A día de hoy, el Ajax continúa siendo el lugar predilecto de Jasper si Meriton prefiere sacarlo de aquí.

El jefe de los servicios médicos del Valencia, Pedro López Mateu, valoró ayer el estado del holandés tras la operación en el músculo del cuádriceps. «Está muy bien, le dimos el alta y se encuentra perfectamente, ya en casa», tranquilizó. «La intervención ha consistido en reconstruir la inserción del músculo, volver a anclarlo a su posición natural dentro de la pelvis del hueso», explicó.

Kang In Lee: Su partido ante el Real Madrid marca el paso en la dirección buena 

Más pases, más regates, más intervenciones, más minutos también, un chutazo al palo... Kang In remató uno de sus partidos más completos ante el Real Madrid. Estuvo por encima de su media. No fue un partido de fogonazos. La continuidad se reflaja en los números y toma cuerpo desde las sensaciones. Valor estadístico (7.36) notable ante un gran adversario y en un momento clave para el equipo. El golpe de autoridad que le quedó pendiente ante el Getafe (tras los minutos de reivindicación en Elche), lo dio ante el bloque de Zidane. Todos terminaron satisfechos con su rendimiento, el cuerpo técnico y la parte del jugador. Movimientos, controles, sacrificio... fútbol. Kang In estuvo más que cumplido, atacando zonas intermedias, buscando generar superioridades en la zona débil del Real Madrid, se acercó a esa versión de tercer centrocampista y de segundo delantero que el equipo necesita de él. Su situación contractual preocupa porque el futbolista quiere tener continuidad. El club lo tiene claro y el cuerpo técnico tiene que afrontar la situación con perspectiva y sensibilidad. Contar con dos cañones como Kang In y Yunus Musah -Corea del Sur más Estados Unidos, Asia y Norteamérica- supone una puerta abierta al mundo. Sobre todo, porque les acompaña el juego. Los dos están con sus selecciones mayores y no han cumplido los 20 años, de hecho, Musah es menor de edad.