Superadas ya sus molestias en la rodilla izquierda que le obligaron a perderse el partido ante el Panathinaikos, Van Rossom regresa esta noche de cara a un duelo ante el Maccabi Playtika Tel Aviv, en el que el Valencia Basket está ante la oportunidad de superar su mejor inicio histórico en la Euroliga, con seis triunfos en sus primeros nueve partidos en este torneo.

Solo los lesionados de larga duración a Joan Sastre y Vanja Marinkovic se mantienen en la enfermería, aunque Ponsarnau espera sacar el máximo provecho a la buena dinámica taronja en la competición europea para dar un nuevo golpe en la clasificación y asentarse entre los primeros.

Y todo ante un rival que llega en la zona baja, con solo tres triunfos y seis derrotas hasta la fecha, pero que ha ganado en dos de sus tres visitas a La Fonteta. En el primer caso, el triunfo fue para el conjunto visitante, en un partido de la primera jornada del Top16 de la Euroliga 2003-04 que terminó con triunfo amarillo por 74-89. Los 23 puntos de Anthony Parker y los 14 de Jasikevicius pesaron más que los 20 de Pack y los 15 de Kammerichs. El segundo enfrentamiento es el único que finalizó con triunfo local y llegó en la última jornada de la fase regular de la Euroliga 2017-18 con un marcador de 87-84. El precedente más cercano corresponde a la pasada campaña y tras un partido igualado, la victoria fue para los macabeos por 82-85. Los 19 puntos de Dubljevic no pudieron neutralizar a la dupla Wilbekin-Dorsey, que remontaron el partido con 39 puntos y 10 triples entre los dos.

Pero dejando los precedentes a un lado, Ponsarnau avisa de la dificultad del actual Maccabi a pesar de su mala clasificación actual. «Es un equipo con mucho físico y mucha táctica, el equipo con un equilibrio mas alto en estas dos facetas.

Además, Ponsarnau recalca que «el Maccabi es un rival muy complejo, con virtudes difíciles de defender para nosotros y también de atacar y vamos a intentar que el equipo encuentre el pase y no se vuelva loco cuando vea ventajas porque si no, te olvidas de jugar. Viendo cómo está la clasificación hay mucho premio y hay que darle toda la importancia pero también se la daremos a los siguientes, es la forma de vivir una competición tan exigente porque si no, los premios se convierten en engaños y te confunden».

El técnico taronja podrá contar también con Louis Labeyrie, quien está recuperado a pesar de haberse perdido el entrenamiento del jueves por una migraña.

En el conjunto macabeo, por su parte, Scottie Wilbekin llega a la Fonteta como el tercer máximo anotador de la Euroliga con 16,78 puntos de media, siendo el segundo jugador que más triples mete (2,89) con un porcentaje del 32,9%. A estas cifras ofensivas les añade 2,7 rebotes, 3,8 asistencias, 1,2 robos y 4,6 faltas recibidas. El base norteamericano ha encontrado en el pívot croata Ante Zizic, un complemento ideal para formar una de las parejas más productivas en este inicio de competición.