Ronald Koeman, entrenador del Barcelona, ha conseguido lo que buena parte de sus predecesores no consiguieron: dar descanso a Leo Messi, por lo que los azulgrana están en Kiev para medirse al Dinamo sin el astro argentino ni tampoco con el centrocampista holandés Frenkie de Jong. Y es que después de una mala racha de juego y de resultados, el técnico del Barcelona ha decidido que ha llegado el momento de que algunos de los jugadores que llevan acumulados más minutos paren y dé entrada a piernas frescas ante las seis bajas por lesión que tiene.

Messi se queda en Barcelona y también De Jong. Sorprende que el argentino no viaje, pero hay suficientes jugadores en la nómina de delanteros que pueden actuar en su posición, más complicado supone entender la ausencia de De Jong. El holandés, que juega habitualmente de centrocampista, es de los pocos que pueden actuar también en la posición de central, demarcación en la que el Barça tiene solo un jugador disponible (Clement Lenglet) y tres bajas (Piqué, Araújo y Umtiti). Por eso, Koeman dará paso a un central del filial, Óscar Mingueza, para jugar como acompañante del francés. Además de estas tres bajas, el Barça tampoco podrá contar con Sergi Roberto ni con Sergio Busquets, ni Ansu Fati. Después de tres victorias consecutivas (Ferencvaros, Juventus y Dinamo de Kiev en casa), el partido puede suponer un gran paso hacia la clasificación.