Un gol del veterano delantero Nino, a los 65 minutos, sacó al Elche de un serio apuro ante el Buñol, conjunto de categoría Regional Preferente, que hasta ese momento dominaba la eliminatoria y soñaba con una proeza histórica en la Copa del Rey. Tras el empate, el conjunto valenciano, extenuado por el cansancio, se descompuso, lo que aprovechó el Elche para anotar el segundo por medio del argentino Emiliano Rigoni, el futbolista más incisivo del partido.

El Buñol, un equipo en el que destacaba su portero Paco, de 41 años, y que llevaba treinta partidos oficiales sin perder, tenía enfrente a un rival en el que Jorge Almirón, técnico visitante, había dado entrada a jugadores poco habituales y hombres del filial. El partido dio comienzo con el gol en propia meta del Elche tras un saque de falta, un marcador inesperado que motivó al equipo local y puso al conjunto de Primera División en la tesitura de verse obligado a remontar.

A partir de entonces, el Elche se adueñó del encuentro, pero el Buñol, muy ordenado y con cinco hombres en el centro del campo, contuvo a un rival dominador, pero al descanso se llegó sin que el marcador se moviera.

Almirón dio entrada a su delantero referencia Lucas Boyé en la segunda parte, en la que el equipo ilicitano aumentó la intensidad y la velocidad de su juego para poner cerco a la portería local. El extremo argentino Rigoni fue el jugador con las ideas más claras en el ataque ilicitano, pero sus acciones ofensivas no encontraron continuidad. Cifuentes y Calvo avisaron con acciones de peligro, pero tuvo que ser Nino, a los 65 minutos, el que anotara a bocajarro el empate tras una dejada de Rigoni.

El Buñol, cada vez más cansado, comenzó a cometer errores y a perder el orden, lo que aprovechó Rigoni para poner en ventaja al Elche tras un error defensivo. Con el marcador a favor, el Elche jugó a placer y tuvo varias opciones de aumentar su cuenta.