Se acabó la pesadilla del Levante-Zaragoza de 2011 para todos los que llevan años, entre ellos muchos exfutbolistas granotas, con problemas para conciliar el sueño. La sección cuarta de la Audiencia Provincial de València emitió ayer el veredicto definitivo sobre el presunto amaño. En el fallo, de 48 páginas, se desestima el recurso de la Fiscalía Anticorrupción del 30 de diciembre de 2019 contra la absolución de un delito de presunta corrupción deportiva a los 36 jugadores de ambos equipos, al técnico Javier Aguirre y al entonces director deportivo aragonés, Antonio Prieto, además de al secretario general, Francisco Checa, y al Zaragoza como entidad. En el recurso, al que se habían adherido LaLiga y el Deportivo como afectado porque aquel partido desencadenó su descenso, se solicitaba la anulación de la sentencia absolutoria y la repetición del juicio con otro magistrado diferente. También los exdirectivos Agapito Iglesias (presidente y máximo accionista) y Javier Porquera (director financiero), los únicos que habían sido condenados inicialmente a penas de un año y tres meses de cárcel, quedan absueltos por haber prescrito el delito. Ante esta resolución, de carácter definitivo, la única posibilidad de recurso sería ante el Tribunal Constitucional, una posibilidad remota que no parece que nadie vaya a plantearse.

El macrojuicio, el primero de estas características en España, se celebró en la Ciudad de la Justicia de València del 3 de septiembre de 2019 a mediados de octubre. En medio de un gran revuelo mediático, supuso el desfile por el banquillo de los acusados de todos los que participaron directa o indirectamente en aquel encuentro ya fuese como imputados o testigos. El juez Manuel Aleis no halló pruebas de que los 1,7 millones justificados como primas que salieron de las cuentas del Zaragoza acabara en manos de los jugadores del conjunto granota, lo que impide demostrar que la derrota que sufrieron pudiera estar pactada. Aunque admitió que las explicaciones, en muchos casos, fueron «insuficientes o no justificadas» y que algunas resultaban «compatibles con la recepción de dinero en efectivo en fechas próximas a la disputa del partido», el juez no consideró suficientes los indicios incriminatorios, entre ellos la salida de fondos del Zaragoza de forma «opaca e inconfesable» o los cambios en los patrones de gasto y consumo de la mayor parte de los jugadores del Levante acusados en esta causa: Pallardó, Munúa, Rodas, Jordá, Rubén Suárez, Xavi Torres, Stuani, Wellington, Jefferson Montero, Robusté, Javi Venta, Reina, Caicedo, Iborra, Xisco, Ballesteros, Juanfran y Cerra.