El entrenador del Valencia, Javi Gracia, reconoció tras la derrota sufrida por su equipo ante el Granada (2-1) que «el vestuario está roto», ya que «es «frustrante» lo que les ocurrió durante el partido, y se quejó de la actuación arbitral al considerar que no hubo falta en la acción del empate local y sí una en el origen del 2-1 final.

Gracia dijo en rueda de prensa sobre las tarjetas rojas a sus jugadores Jason y el portugués Gonçalo Guedes que son expulsiones que tienen que «analizarlas», porque «jugar con inferioridad partidos tan igualados e importantes dificulta mucho conseguir un buen resultado».

«Es algo a mejorar y a tratar de evitar en los próximos compromisos», añadió el entrenador del Valencia, quien se mostró descontento con la actuación del cántabro Cordero Vega, ya que cree que no hubo falta a Roberto Soldado en la acción que origina el 1-1 y, por el contrario, sí hubo una a favor de su equipo no señalada en el origen del 2-1.

Gracia vio ante el Granada «un partido igualado» que pudieron «sentenciar en la primera parte» y en el que dieron «facilidades» al rival en la segunda, a pesar de mostrar «voluntad hasta el final».

«El vestuario está roto porque, después del comienzo del partido, de adelantarnos y de tener opciones para marcar algún gol, que termine como ha terminado es frustrante», recalcó.

El técnico navarro es consciente de que «tiene que dar para salvarse con lo que hay», por lo que pidió «ser optimistas» y «creer que todas las circunstancias que son adversas en algún momento vendrán de cara».

«Tendremos que buscarlo con nuestro trabajo y tener la pizca de suerte que hace falta, que no estamos teniendo y que se necesita en algunos momentos», concluyó.

Gayà y la «autocrítica»

El capitán del Valencia CF, José Luis Gayá, dijo que su equipo tiene que hacer «autocrítica» porque no se puede quedar «con dos menos» cuando se está «jugando la vida». Gayá se mostró crítico tras el partido en declaraciones a Movistar con las expulsiones de sus compañeros David Remeseiro ‘Jason’ y el portugués Gonçalo Guedes, que dejaron al Valencia con nueve jugadores en el minuto 72 y fueron claves en la derrota de los suyos.

«Las expulsiones no las podemos cometer, no nos podemos quedar con dos menos por esas acciones porque nos perjudican muchísimo», indicó Gayá. «Con una tarjeta hay que tener cuidado, a raíz de las expulsiones ya es muy difícil. Hay que hacer autocrítica porque no nos podemos quedar con nueve jugadores cuando estamos aquí jugándonos la vida», añadió .

Gayá reconoció que están «en una situación muy delicada» que «preocupa» porque no consiguen ganar y, además «se escapan partidos que están controlados». «Veníamos con la ilusión de ganar e hicimos una buena primera parte, pero nos fuimos jodidos al descanso con su gol. Fue un mazazo, son todo golpes lo que recibimos», resaltó.

El lateral apuntó que «queda mucho por delante» y que el equipo «lo intenta y se atreve», por lo que tiene claro que deben «seguir y no bajar los brazos».

«Sabemos que la gente está con nosotros y lo tenemos que sacar entre todos. Hay que confiar en el equipo y seguir trabajando. Si esto era una final imagínate lo que es lunes», finalizó hablando de la importancia del siguiente choque.