Con la inercia de las últimas victorias en la Liga Endesa y el regreso de Guillem Vives, el Valencia Basket afrontaba uno de los retos mayúsculos de la Euroliga, el de ganar al Barça en el Palau tal y como hicieron en la Liga Endesa. Pero en la Euroliga nunca lo habían logrado y tampoco pudieron hacerlo este jueves al acabar perdiendo 89-72 ante un Barça que encadenaba tres derrotas consecutivas.

Ponsarnau apostó de inicio por Van Rossom, Sastre, Kalinic, Derrick Williams y Mike Tobey, en ausencia del capitán Bojan Dubljevic. Y el inicio del partido no pudo ser mejor con un parcial de 5-7 tras cinco puntos de Sastre y canasta de Tobey.

Pero la reacción de los de Jasikevicius no se hizo esperar y empujados por su intensidad defensiva lograron un parcial de 16-3 que solo pudo romper Martin Hermannsson en el último instante con dos tiros libres (18-12). Solo Tobey, Sastre y el islandés habían anotado en los primeros diez minutos, con superioridad azulgrana en el rebote.

De nuevo Hermannsson abría el marcador en la reanudación, pero la desventaja seguía aumentando con un nuevo parcial de 12-0 y dos triples consecutivos de Abrines que obligaron a Ponsarnau a pedir un tiempo muerto.

Los taronja estaban tocados y emergió la figura de Louis Labeyrie para, con tres triples consecutivos, compensar al menos el acierto de Hanga también desde la línea de 6,75 y frenar la sangría.

Pero el Barcelona dio oxígeno a los taronja en un final de segundo cuarto esperpéntico, con una técnica a Jasikevicius y una pérdida a falta de un segundo que supo aprovechar Prepelic para, en una jugada de pizarra, recortar la diferencia hasta un esperanzador 38-33 después de haber ido perdiendo de 16. El Valencia Basket ya se había metido en el partido y Kalinic redujo aún más la diferencia con dos canastas consecutivas al inicio de la segunda parte (40-37).

Pero el Barça había aprendido la lección de sus últimas derrotas y aumentaba de nuevo su intensidad defensiva. Smits y Oriola se convertían en una pesadilla para los taronja y los puntos de Sastre, Van Rossom, Labeyrie y Kalinic eran insuficientes ante un rival que cerraba el tercer cuarto con 29 puntos y con un triple de Abrines que puso el 67-54 en el marcador. Apenas había margen si el Valencia Basket quería dar la vuelta al marcador en los últimos diez minutos, pero más se complicó aún la situación con un primer parcial de 5-0 con canastas de Abrines y Sergi Martínez y un tiro libre del extaronja Pierre Oriola.

Con el Valencia Basket contra las cuerdas (72-54), un inverosímil triple de Sastre sobre la bocina y con un hombre encima, daba un soplo de esperanza. Pero solo duró unos segundos, al responder Abrines con otro triple.Los de Ponsarnau querían y necesitaban sumar ya de tres en tres y quién mejor que Prepelic para intentar lo imposible. El esloveno metió el primero, pero falló el segundo y enfrió con ello las opciones de remontada. A falta de 4 minutos, el Valencia Basket perdía 79-63.

Ponsarnau intentaba cambiar la dinámica del partido en un tiempo muerto, pero los primeros puntos (un 2+1 de Tobey) no llegaron hasta un minuto después. Ya demasiado tarde. De ahí hasta el final, los locales supieron jugar con su amplia renta mientras los taronja ya solo podían optar a minimizar daños, hasta el 89-72 final.