Se puede decir que Jaime Pradilla ya se ha licenciado en el Valencia Basket. Fue el pasado sábado en Miribilla tras cuajar una actuación sensacional que le llevó a firmar 15 puntos, 3 rebotes, 2 asistencias, 22 en el +/- y un total de 24 créditos de valoración. La más alta del equipo en los 18 minutos que permaneció sobre la pista. Pese a sus 20 años recién cumplidos -lo hizo el pasado 3 de enero-, el aragonés destaca por una madurez impropia para su edad que le ha llevado a asumir con sorprendente naturalidad las pocas oportunidades que ha tenido hasta el momento.

«Estoy aquí para ayudar al equipo. Desde primer día me siento en dinámica y no creo que haya cambiado nada, cada día sigo entrenando al cien por cien», declaraba hace un par de meses cuando se le preguntaba precisamente por su poco protagonismo y una situación un tanto incómoda. Sobre todo porque su rendimiento sobre la cancha invitaba a otro tipo de rol más relevante. Pese a ello, su discurso al respecto era claro.

«Siempre me he sentido importante en el equipo, me han hecho sentirme como uno más y también se demostró en los partidos que jugué», dijo entonces. Exactamente lo mismo que aplicaría a su momento actual. Esa mentalidad positiva, la confianza en sus posibilidades y el trabajo diario son las que le han llevado a hacerse un hueco cada vez mayor en la rotación. Más ahora con la ausencia de Bojan Dubljevic en el juego interior. Pradilla, en este caso, fue la cabeza visible de un equipo que firmó uno de sus mejores encuentros a nivel colectivo. Sobre todo en ataque, con 106 puntos anotados y los doce jugadores taronja con puntos en su casillero. Incluidos dos hombres formados en L’Alqueria del Basket.

A los 3 puntos anotados por Josep Puerto hay que sumar otros 2 muy especiales. Los que anotó en los últimos compases del choque desde el tiro libre Guillem Ferrando. El base de Benifairó de la Valldigna, que el pasado viernes cumplió 19 años, continúa quemando etapas persiguiendo un sueño que pasa por «llegar al primer equipo y conseguir grandes hitos deportivos. Me emociono con la posibilidad de protagonizar éxitos y partidos épicos»

Tras ausentarse del encuentro ante el Bilbao Basket con permiso del club por motivos personales, Klemen Prepelic estará a disposición de Jaume Ponsarnau para el choque de mañana ante el Armani Milán. De hecho, hoy está previsto que pueda entrenar junto a sus compañeros. El que lo tiene más complicado es Bojan Dubljevic, ausente desde que el club comunicó un positivo por coronavirus en su plantilla el pasado 2 de enero.

Su vuelta podría producirse el viernes ante el Estrella Roja, pero habrá que esperar.