El tobillo izquierdo de Carlos Soler tiene en vilo a Javi Gracia. La presencia del centrocampista del Valencia CF en el partido de Laliga de mañana contra Osasuna está en duda. El jugador no entrenó por la mañana con el resto del equipo porque sigue sintiendo dolor en el tobillo tocado. Las molestias no remiten y no será hasta este miércoles (no se descarta que el mismo jueves por la mañana) cuando se decida si participa o no en la ‘final’ contra los rojillos. El dilema está servido: parar dos días como medida de precaución teniendo en cuenta que el equipo visita el próximo domingo al Atlético de Madrid en el Wanda Metropolitano o forzar al futbolista por la importancia del partido de Osasuna asumiendo el riesgo de una lesión de mayor gravedad. Al final, como casi siempre, la última palabra será del jugador.

¿Que piensa el futbolista? Carlos llegó a la ciudad deportiva con dolor en el tobillo y entrenó al margen en el gimnasio con la ayuda de un fisio. Soler no está al cien por cien y será difícil que lo esté a tan corto plazo, pero no está descatado. Su voluntad es la de hacer todo lo posible por jugar. La esperanza del jugador es que la inflamación y el dolor disminuya en las próximas horas. Su plan pasa probar el tobillo este miercoles y en función de las sensaciones tomar una decisión definitiva. En el vestuario nadie descarta a Soler, pero son conscientes de que, más allá de que pueda apoyar con más o menos normalidad, la verdadera prueba de fuego será el golpeo al balón. La posibilidad de infiltrarse (como hizo Uros Racic contra el Real Madrid) se contempla, pero todavía no se ha entrado a valorar. Habrá que esperar un poco más a la evolución del tobillo. Javi Gracia, mientras tanto, espera con los brazos abiertos al jugador consciente de su influencia en el juego del equipo (7 goles y 5 asistencias). El técnico está dispuesto a esperar al 8’ hasta el final, pero el navarro también tiene claro que el equipo no puede permitirse el lujo de arriesgar y tener de baja a Carlos para varias semanas. Perder a Soler un partido es un problema para el entrenador y para el equipo. Perderlo más tiempo sería un drama teniendo en cuenta que el club sigue sin reforzar el centro del campo en el mercado de fichajes de invierno. Carlos sufrió una torcedura en el entrenamiento del lunes que le obligó a retirarse del campo y encendió las alarmas en Paterna. El jugador se ha sometido a una batería de pruebas médicas durante los últimos dos días que han descartado una lesión de gravedad. No hay afectación del hueso ni del ligamento. El problema es que tampoco hay tiempo para recuperarse al cien por cien por leve que sea el esguince en el tobillo izquierdo. Javi Gracia todavía no ha ensayado un once titular esta semana y esa es la mejor prueba de que está esperando a Carlos. El técnico tiene dos opciones sobre la mesa. La primera pasa por devolver a Daniel Wass al doble pivote, pero eso obliga a apostar por una banda derecha ultrajoven con Thierry Correia y Yunus Musah. Algo que no acaba de convencer el técnico porque el equipo pierde equilibrio. La otra opción pasa por dar continuidad a Koba Koindredi en el centro del campo.