La selección española de balonmano volverá a disputar, seis años después, las semifinales de un Campeonato del Mundo, tras asegurarse su presencia en la lucha por las medallas del Mundial de Egipto al imponerse a Noruega. Una semifinales en las que el conjunto español, ganador de los dos últimos europeos, se medirá mañana viernes con Dinamarca, la vigente campeona mundial, que sólo pudo vencer en la tanda de penaltis a Egipto en un vibrante encuentro.

Emoción que se encargó de evitar en el encuentro entre españoles y noruegos un sensacional Rodrigo Corrales, que cerró el choque con un total de veinte paradas. Un extraordinario trabajo que permitió al guardameta español, pese a que de partida todas las miradas estaban puestas en el noruego Sander Sagosen, para muchos el mejor jugador del mundo, acaparar todos los focos desde el inicio del encuentro.

La primera ventaja (6-3) entaja qe diluyó a la misma velocidad que llegó en el momento en el que la selección española perdió la paciencia necesaria. Sin posibilidad de correr, el ataque noruego comenzó a atascarse. Hecho que permitió a España no sólo volver a recuperar su ventaja en el marcador, sino ampliarla todavía más para situarse superado el ecuador de la primera mitad con una renta de cuatro goles(11-7). El panorama se oscureció todavía más para el conjunto noruego con la lesión de su gran estrella, el central Sander Sagosen, que tuvo que retirarse a los vestuarios, pese a un intento de regresar a la pista, antes de la conclusión del primer período.

Pero con Sagosen o sin Sagosen en la pista, lo cierto es que España se mostró superior en todo momento, con un brillante juego tanto en defensa como en ataque.

Un juego ofensivo en el que los «Hispanos» no sólo explotaron una y otra vez el juego con Rubén Marchán, autor de cuatro dianas, sino que cuando los noruegos se cerraron en torno al pivote español, martillearon una y otra vez la portería nórdica con los «cañonazos» de Jorge Maqueda.

La variedad ofensiva permitió a España marcharse al descanso con una renta de seis goles (21-15) en el marcador, y mantuvo un margen de confianza que no se le escapó.