El inicio del jueves no pudo ser peor. Apenas levantado, el teléfono me avisaba del primer mensaje del día comunicando el fallecimiento de Adrián Campos. Una noticia que me costó asimilar, más aún cuando hacía poco más de dos semanas -concretamente el día 13-, habíamos estado en su despacho de las instalaciones de Campos Racing, en una de las conversaciones más entretenidas que he tenido nunca en materia de automovilismo.

Con motivo de la presencia del también expiloto de F1 Marc Gené en Alzira para participar en el máster en Motor Sport que imparte Florida Universitaria, y en el que Campos Racing es parte vital, además de prestar su nombre, nos desplazamos a sus instalaciones para conocer más de cerca este ambicioso programa formativo de ingenieros.

Una oportunidad ver al actual componente de la Scuderia Ferrari de F1, que se convirtió en una inolvidable charla en la que revivimos con Adrián tiempos pasados del automovilismo que, de su boca, parecían más cercanos que nunca. Como aseguran los que le rodeaban a diario, el alcireño no había perdido ni un ápice de la ilusión con la que comenzó en la competición a principios de los años 80.

Toda una trayectoria que se podía ver y respirar en la sede de Campos Racing. Empezando por su despacho, con la presencia de una extensa colección de cascos, dos unidades de las «balas rojas» de Derbi o las sillas personalizadas con el frontal de una Vespa PK decoradas con icónicas referencias al mundo de la competición.

Pura pasión por el motor que se extendía por todas las instalaciones, especialmente en la espectacular colección de vehículos de competición que enseñó y entre los que se encuentra el Minardi con el que debutó en la F1, un Renault F1 como el que pilotó Fernando Alonso cuando fue campeón del mundo, el Alfa Romeo 155 con el que ganó el campeonato de España de Superturismos o el kart que se llevó como premio al ganar una carrera de coches de pedales en Alzira cuando tan sólo era un niño. Una colección a la que todavía le faltaban algunos coches con los que Adrián compitió y que aseguraba «tener controlados», para que algún día pasaran a formar parte de su particular museo.

Los más curiosos detalles del fichaje por Minardi, su paso por el Mundial de la F1, su inesperada y exitosa participación en el campeonato de turismos, la figura de Fernando Alonso o su carrera como manager de equipos de múltiples categorías internacionales de monoplazas, también fueron temas de conversación de una visita de apenas una hora, que a todos se nos quedó corta y que no hizo otra cosa que reforzar la imagen del que sin duda ha sido una de las grandes referencias de la historia del mundo del motor en España.