Sobre las siete y media de la tarde de ayer lunes el Valencia CF anunció de manera oficial el fichaje del centrocampista Christian Oliva. Llega procedente del Cagliari de la liga italiana y estará cedido en el conjunto de Mestalla hasta final de temporada con una opción de compra no obligatoria en su favor. Y ahí se terminó el mercado de fichajes después de dos días de actividad frenética con cuatro operaciones cerradas: lo s fichajes de Ferro, Cutrone y Oliva, y la salida de Rubén Sobrino en forma de cesión al Cádiz.

El de Oliva fue el último movimiento en el mercado y con la sorpresa final de la opción de compra en su favor para quedarse al jugador en propiedad el próximo verano si lo considera. La cantidad que tendría que pagar por él no trasciende públicamente de manera oficial pero no se trata de una cantidad desorbitada, es decir, está al alcance del Valencia CF por lo que si lo quiere, lo fichará en propiedad. Ahora ya depende del rendimiento del futbolista.

Atrás quedan por lo tanto dos días en los que ha podido haber más cambios, fundamentalmente en la banda, ya que hasta última hora estuvo sobre la mesa la posibilidad de que saliese en forma de cesión el centrocampista Jason Remeseiro, por quien mostró interés el Elche. De haberse producido esta salida, el Valencia CF estaba preparado para abordar el fichaje de otro jugador de banda. Y es que ese ha sido el modelo con el que han trabajado estos días el presidente Anil Murthy y el coordinador de la secretaría técnica Miguel Ángel Corona. Se ha trabajado con opciones A, B y C y en la medida en que fallaban las primeras se ha ido en busca de las siguientes. De ahí que en los últimos días Corona, al tiempo que negociaba con el Cagliari por Oliva, mantuviera abiertas dos negociaciones más de forma paralela por si alguna se venía abajo. Finalmente fue en un reunión con el presidente Anil Murthy ayer lunes por la mañana, cuando se alcanza el acuerdo definitivo con el Cagliari y se descartan los otros centrocampistas que estaban en cartera.

Y todo ello, teniendo en cuenta que las condiciones que ha puesto el máximo accionista, o mejor dicho, la mezcla de condiciones económicas y deportivas que ha puesto el máximo accionista Peter Lim, condicionaba y dificultaba mucho el margen de maniobra. En lo económico una premisa estaba por encima de todas; no comprometer el presupuesto de la temporada que viene, lo que implicaba que los refuerzos solo pueden venir en forma de cesión, sin opciones de compra obligadas. A ello se debían añadir una serie de parámetros deportivos y de perfil de los jugadores como la edad, y en esto la preferencia es que tuvieran más de 21 años y menos de 25, que hubiera jugado relativamente, obviamente no pueden ser titulares indiscutibles, pero tampoco jugadores que llevaran dos temporadas sin jugar. Otro aspecto era el tema de las lesiones, se buscaban futbolistas que no hubiesen tenido lesiones serias en los últimos 18 meses y por último, que jugaran en una liga de primer nivel.

Pues bien, con toda esa coctelera de datos Corona y Anil Murthy terminan fichando a Ferro, Cutrone y Oliva, cada uno, con sus circunstancias.

Lo cierto es que el plan inicial del Valencia CF era fichar un defensa central y un centrocampista, y a tal efecto, desde mediados de diciembre Corona tenía trabajado y apalabra la llegada de Ferro en forma de cesión. ¿Por qué el portugués ha tenido que esperar hasta el penúltimo día de mercado? Pues porque las condiciones económicas obligaron a variar los objetivos. Se pasó a poner toda la carne en el asador en busca de un centrocampista de nivel. Los nombres fueron Harry Winks del Tottenham, Lucas Torreira del Atlético o Marc Roca del Bayern de Munich. Se tuvieron que descartar por diferentes cuestiones, por ejemplo no se podía ni pagar la ficha de Torreira, y a partir de ahí, el Valencia CF volvió a cambiar de plan, es decir, si tengo que ir a por un jugador que no está en un equipo de primer nivel, retomo entonces la opción de Ferro.