La FIFA no sancionó al Benfica únicamente por el contrato suscrito en 2014 con Meriton Capital por los derechos económicos de Rodrigo Moreno. También consta una sentencia en contra del club lisboeta sellar el mismo pacto con Meriton por André Gomes, por un montante de 15 millones de euros. La resolución presenta muchos puntos coincidentes con la del delantero hispano-brasileño y, por la cual, Meriton Capital habría quebrantado la capacidad del Benfica de actuar con independencia en el mercado, además de haber pactado una condiciones que le permitían el acceso a información privilegiada del club. André Gomes, actualmente en el Everton, llegó junto con Rodrigo al Valencia CF en la temporada 2014/15.

Tras la publicación ayer por parte de Levante-EMV del castigo del Comité de Disciplina de la FIFA contra el Benfica, el portal Golsmedia reveló que el caso de André Gomes también fue sancionado por el máximo organismo. Como en el caso de Rodrigo, la FIFA sanciona al Benfica porque únicamente tiene potestad disciplinaria sobre los clubes, técnicos y jugadores que integran las federaciones miembro, y no tiene autoridad sobre una sociedad mercantil tercera. Igualmente, el departamento de Compliance TMS de la FIFA abrió la investigación de oficio que derivó en una sentencia en 2018, confirmada en 2019. Con André Gomes, la contravención de la normativa sería relativa a las cláusulas del contrato de trabajo, el derecho de información específica y las condiciones de transferencia.

El Comité considera que la cláusula 5, en combinación con la cláusula 4, obligaba al Benfica «a buscar la aprobación de Meriton antes de aceptar cualquier oferta de transferencia». En el caso de no hacerlo, el Benfica debería pagar una suma de dinero a Meriton. En este punto, la FIFA cree «firmemente» que la inclusión de esta cláusula en el contrato de derechos económicos limitaba «significativamente» la «independencia» del club portugués. De hecho, se disponen de ejemplos prácticos, como que el Benfica «podría haberse abstenido de transferir» a André Gomes por un precio atractivo solo porque Meriton no diera su autorización para hacerlo, aunque dicha transferencia fuera favorable en su política deportiva.

Además, el contenido de la cláusula 5.3 proporcionaba a Meriton la seguridad de que la transferencia se ejecuta debidamente, dándole por ello acceso a «información privilegiada y confidencial». «Un club completamente independiente no estaría obligado a proporcionar dicha información a ninguna otra entidad», insiste el Comité. Para la FIFA,la lectura combinada de las cláusulas 4 y 5 «muestra que el Benfica está implícitamente obligado a aceptar la oferta y transferir al jugador de acuerdo con la decisión de Meriton, en total violación del artículo 18bis» del Estatuto. La estructura del acuerdo está diseñada de tal manera, «que rechazar la oferta sería tan perjudicial para el Club que nunca estaría en condiciones de hacerlo, independientemente de sus intereses deportivos».

Otros puntos irregulares para el Comité están en el contrato de trabajo. Benfica y Meriton acuerdan que la vinculación laboral «será exigible, legal y vinculante» para las partes hasta el 30 de junio de 2019. Tal obligación, en opinión de la FIFA, invadía la relación entre el club portugués y André Gomes. Aunque se pudiera argumentar que esa punto favorecía la estabilidad contractual, al Benfica no le facultaba la posibilidad de rescindir el contrato del jugador con justa causa o con justa causa deportiva, como se recoge en los artículos 14 o 15 del Estatuto de Transferencia de jugadores. La autonomía del Benfica para determinar por sí solo la duración contractual de los jugadores de su plantilla, debería aplicarse «sin imposición o interferencia de un tercero».

Abogados expertos en legislación deportiva destacaban a Levante-EMV que la actuación de la FIFA podría interpretarse como «una enmienda a la totalidad» de la manera de actuar de Meriton para proteger sus intereses de mercado por encima incluso de los intereses deportivos concretos de cada club. En este sentido, se subraya que la FIFA no solo haya actuado de oficio sino que, a pesar de considerarse un caso anterior a la prohibición de la participación en los derechos económicos en manos de terceros, se haya querido constatar la «actitud reprochable» de Lim a pesar de haber pasado cuatro años entre los acuerdos con Benfica y Meriton y la sentencia, así como que el club lisboeta no se viera finalmente afectado «por ningún perjuicio de ninguna cláusula» irregular acordada con la mercantil asiática.

Libertad VCF, admitida a trámite

Por otro lado, la plataforma Libertad VCF, poseedora del 1% del capital social del club, informaba anoche que el juzgado de lo Mercantil nº1 de València ha admitido a trámite la demanda interpuesta días antes de la celebración de la Junta General de Accionistas del club de Mestalla. Entre sus exigencias, estaba pedir la nulidad del acuerdo por el que el Valencia CF contrajo un préstamo con Meriton Holdings de 16.5 millones cuyo plazo vence en 2021 y cuyas garantías son cuatro jugadores de la primera plantilla, por entender que era supuestamente «abusivo y por incurrir en conflicto de intereses».

El Valencia CF defiende que no tiene notificación alguna de la FIFA

El Valencia CF defiende que no tiene notificación alguna respecto a supuestas irregularidades en el traspaso de Rodrigo desde el SL Benfica por parte de la FIFA, ni tampoco de otros organismos de control legal, económico y deportivo como LaLiga y la RFEF, y se muestra convencido de que este es un tema completamente al margen del club. Se trata de una situación que se produjo hace siete años, previa a la llegada de Peter Lim al Valencia CF, y que se enmarca en la batalla que entonces la FIFA emprendió contra los fondos de inversión, algo en lo que el Valencia CF nada tiene que ver y asegura estar muy tranquilo porque, además, en el momento en el que se acometió el fichaje de Rodrigo tanto a LaLiga como a la Real Federación Española de Fútbol, fueron conocedores de cómo se gestó y cómo se acabó formalizando la operación sin que hubiera problema alguno. Además, la entidad valencianista remarca que Peter Lim no tiene los derechos económicos de ningún jugador de la plantilla, sino que tiene unas garantías de cobro sobre un préstamo que hizo al Valencia CF. La garantía de cobro, en este caso, es sobre la venta de una serie de los futbolistas, una práctica que por otra parte es bastante habitual en el mundo del fútbol, ya sea con la venta de jugadores, con los ingresos de televisión o de taquillaje, entre otros.