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RASO Y JUNTO AL PALO

Llegaron las limosnas al Valencia

Llegaron las limosnas al Valencia

Llegaron las limosnas al Valencia

El coro de cantores de Peter Lim, aquellos que tocaron las palmas al caballo blanco que llegaba de Singapur tiene motivos para no pertenecer a los defensores del Valencia, su espíritu y su historia porque el hombre que iba a ser un maná, finalmente se ha apiadado del club y ha traído jugadores de supuesto refuerzo. Peter Lim y sus acólitos han salido al mercado a poner la mano como pedigüeños. Han salido a pedir una aguileta con cara de pobres de solemnidad. Aquellos que vinieron con la promesa de hacer más grande al club, de crear un equipo que se codeara con los más grandes, ante las penurias de la plantilla, vergonzosamente, han acudido a los oulets de los clubes europeos para contratar tres jugadores, que no llegan con aureola de futbolistas capacitados para reverdecer laureles. Los tres nuevos presentan la historia de lo que pudo haber sido y no fue. El valencianismo, pese a todo, tendrá que hacerse la ilusión de que alguno, y ojalá los tres, sean auténticos refuerzos.

Lo mejor que por el momento puede decirse de ellos es que juegan con la ventaja de la juventud y el deseo de dejar atrás etapas insatisfactorias. En estos casos, alguna vez, se produce el cambio y quienes no tenían minutos en sus equipos hallan en Mestalla su resurrección futbolística. A los tres hay que recibirles con los brazos abiertos con el mismo mimo con el que hemos tratado a algunos de los futbolistas de la plantilla porque ha habido que depositar en ellos alguna esperanza. Sobre algunos nos hemos ahorrado opiniones sobre su real valor ya que era preciso que existiera cierto espíritu entre ellos. No era cosa de echar más leña al fuego.

Algunos inclementes han tenido a Javier Gracia como punto de mira. Sobre él han cargado momentos de insatisfacción. El entrenador al que engañaron el día que firmó el contrato y al que le deshicieron lo mejor del equipo, le prometieron refuerzos y los que han llegado hay que hacerse la ilusión de que no son huits i nous i cartes que no lliguen.

El señor Lim, si lo es, y cuantos le tocan las palmas, para hacerse una idea de lo que es el fútbol podrían preguntar a alguien ajeno, a un individuo neutral ¿qué opinión le merece que se desprendieran de Rodrigo Moreno, Ferran Torres, Garay, Coquelin, Parejo y Kondogbia y, a cambio, trajera a estos tres muchachos cuyo tiempo por venir no se sabe si es futuro?

Posdata. Los pretendidos refuerzos se supone que han llegado con el análisis futbolístico de Anil. En otros tiempos los fichajes se hacían de acuerdo con las necesidades del conjunto y los deseos del entrenador. Esto deben ser cosas de los atrasados europeos.

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