El escenario que se le plantea al Valencia CF para el partido de mañana domingo ante el Athletic de Bilbao no podía ser más halagüeño, no será en absoluto fácil sumar los tres puntos en San Mamés, pero el contexto que vive el equipo vizcaíno favorece y mucho a los intereses del equipo que entrena Javi Gracia por varias circunstancias.

La primera las ausencias que tendrá que afrontar Marcelino García Toral. El exentrenador del Valencia CF tiene cuatro bajas confirmas, y tres de ellas son de vital importancia. La primera por sanción. Raúl García no puede jugar porque el pasado domingo ante el FC Barcelona vio una cartulina amarilla que acarrea suspensión. Las dos siguientes se confirmaron ayer. El club vizcaíno confirmó de manera oficial las lesiones de, atención, Iker Muniain y Asier Villalibre. Concretamente, Muniain presenta “una lesión muscular de carácter leve semimembranoso de su pierna derecha”, mientras que en el caso de Villalibre se trata de «una lesión muscular de carácter leve en su bíceps femoral derecho». Además, y siempre según el Athletic, «la disponibilidad de ambos jugadores dependerá de la evolución de sus respectivas lesiones en los próximos días». La otra ausencia confirmada es la de Iñigo Vicente, que ha dado positivo por coronavirus, si bien se trata de un futbolista con poca incidencia en el equipo como prueba que solo ha jugado 31 minutos en Liga.

Las ausencias de Raúl García, Villalibre y Muniain sí son importantes y valgan como prueba de ello las palabras de Marcelino el pasado jueves cuando fue cuestionado por estado del segundo: «Muniain es un jugador muy, muy importante para nosotros, muy importante. Nos da mucho juego asociativo y finalización de pase».

Pero más allá de las bajas obligadas, hay otros factores que benefician al Valencia CF como el anímico y el físico. En esto último, el Athletic viene de jugar un partido jueves a las doce de la noche, y después una prórroga con mucha intensidad. De hecho, algunos futbolistas como De Marcos terminó tirándose acalambrado al suelo en los minutos finales por el esfuerzo acumulado durante los 120 minutos del choque. En lo anímico hay una certeza: el los vizcaínos están a dos partidos de una final, a dos partidos de hacer seguir haciendo historia con el Athletic, por lo tanto, es lógico y hasta inteligente, teniendo en cuenta que vienen de un partido de mucho desgaste, reservar fuerzas el domingo pensando en el jueves. Dicho esto, no conviene olvidar que de la mano de Marcelino el Athletic es ahora uno de los equipos más en forma del campeonato, y sobre todo, que el asturiano ha logrado enchufar a toda la plantilla, por lo que con rotaciones y bajas, los leones seguirán siendo un equipo con un juego agresivo, directo y sobre todo, ambiciosos.