La Euroliga ya es historia esta temporada para el Valencia Basket, y también la próxima salvo que una más que improbable ‘invitación’ de la organización lo impida. Las victorias del Zenit San Petersburgo ante el Maccabi y el Panathinaikos han dejado a los taronja con un sólo frente abierto para lo que resta de temporada, la Liga Endesa. Un frente importante y donde el conjunto dirigido por Jaume Ponsarnau no anda precisamente ‘sobrado’. Es más, su irregularidad y algún inesperado tropiezo le ha dejado prácticamente sin opciones de acabar entre los cuatro primeros, por lo que el objetivo pasa ahora por asegurar la quinta plaza en esta fase regular.

Algo que no tiene ni mucho menos garantizado pues ese puesto que ahora ocupa con 18 victorias también lo busca el Hereda San Pablo Burgos, que es sexto con 17 choques pero con un partido menos y el ‘basket average’ particular ganado. Ser quinto o sexto, aunque con el factor cancha en contra ya desde cuartos, permitiría evitar al Real Madrid y al Barça hasta semifinales. La diferencia sería enfrentarse al Lenovo Tenerife, que es actualmente tercero, o al TD Systems Baskonia, que es cuarto. El problema serio, sin embargo, sería caer a la séptima plaza, lo que previsiblemente le mediría al Barça en cuartos. Su colchón con el Joventut es de dos triunfos, pero el equipo catalán tiene un partido menos y el ‘basket average’ a su favor.

Por eso lo taronja no pueden permitirse más tropiezos, y menos en casa ante rivales como el Monbus Obradoiro. Equipo que llega a València con la ausencia más que significativa de su mejor anotador, el escolta Kassius Robertson, que sufre una rotura fibrilar en el cuádriceps de su pierna derecha. Este contratiempo de une a los problemas de los bases Kartal Ozmizrak, de nacionalidad turca, sigue sin recuperarse completamente de una lesión en el tobillo que le mantuvo de baja toda la primera vuelta, y del veterano exjugador taronja Albert Oliver, que arrastra molestias musculares. Tampoco pisará La Fonteta el base Pepe Pozas debido a una rotura parcial del tendón rotuliano de su pierna izquierda. Con este panorama Moncho Fernández, preparador del cuadro gallego, deberá hacer encaje de bolillos para intentar alejarse un poco más del descenso después de haber ganado dos de sus tres últimos partidos -66-79 en la pista del Acunsa GBC y 90-87 la semana pasada ante Baxi Manresa-.

Para este partido Jaume Ponsarnau deberá realizar dos descartes al contar con los catorce jugadores que componen su plantilla disponibles. Incluido el base islandés Martin Hermannsson, ya recuperado de una rotura de fibras en el sóleo, y cuya ficha deberá ser activada en el caso de que se quiera volver a contar con él.

En su primera comparecencia un vez confirmado que su equipo se quedaba fuera del Top-8 de la Euroliga, Jaume Ponsarnau señaló que en esta competición «el análisis debe ser positivo porque hemos estado a una victoria del sexto y hemos sido un equipo que a nivel ofensivo ha hecho un buen baloncesto. Fuera de los números, la valoración que hace la gente de la Euroliga nos ha respetado mucho». «Hemos sido un equipo un poco atípico, lo hemos basado en el colectivo y lo hemos hecho muy bien», destacó.

Ponsarnau señaló que le hubiera gustado haber manejado también mejor las expectativas internas. «Hablo de las internas porque las externas da igual. Si hay quien piensa que esta plantilla era mejor que la de Oberto, Tomasevic, Rigaudeau, Montecchia y demás pues allá cada cual», señaló el preparador de Tàrrega.