El francés Zinedine Zidane tiene decidido poner punto y final a su segunda etapa en el banquillo del Real Madrid una vez concluya la presente temporada, tal y como avanzó ayer la redacción de deportes del canal autonómico Telemadrid. Salvo que se produzca una sorpresa de última hora, Zidane ya tiene tomada la decisión.

El técnico lleva tiempo meditando su futuro, aunque hace ya algún tiempo que llegó a la conclusión de que lo mejor es cerrar su ciclo en el club madridista, que implica que la renuncia al último año de contrato que tiene firmado con el club madridista. Zidane firmó ese contrato en marzo de 2019 coincidiendo con su regresó al Santiago Bernabéu tras la destitución de Santiago Solari. El francés tiene asegurados unos ingresos de 13,5 millones de euros netos por temporada, según ya ha contado en alguna ocasión este diario. Zidane está decidido a marcharse por el desgaste que está sufriendo como máximo responsable del banquillo madridista. De hecho, está siendo una temporada muy dura para el entrenador francés.

Todas las circunstancias se han alineado y han provocado que el francés quiera marcharse y explican sus manifestaciones cada vez que se le ha preguntado por su futuro. Zidane siempre se ha mostrado muy ambiguo. El técnico siempre ha defendido que prefiere pensar en el día a día y que del futuro no quiere hablar. De hecho hace unos días llegó a decir que se lo iba a poner muy fácil al club.

En la rueda de prensa previa al partido contra el Sevilla, que se saldó con empate y supuso un importante contratiempo de cara a la pelea por el título de Liga, Zidane aseguró que «se lo voy a poner muy fácil al club, porque siempre me lo ha dado todo». Y añadió que «de momento soy el entrenador del Real Madrid. No sé si el idóneo o no, pero intento aprovechar cada momento y cada día de lo que hago. Veremos qué pasará”. Su única preocupación en aquel momento eran los cuatro partidos que tenía por delante su equipo antes de que la temporada finalizase. Pero entonces zanjó el tema asegurando que «no quiero dar problemas al club. Voy a concentrarme en los cuatro partidos y lo demás lo veremos después».

Sin ofertas

Sin embargo, su marcha no significa que Zidane ahora mismo tenga su futuro decidido. No tiene sobre la mesa una oferta concreta que le haya llevado a tomar esta decisión. Ni siquiera la posibilidad de hacerse cargo en un futuro próximo de la selección francesa. Sin duda, Zidane es una de las opciones de futuro, pero sabe que es joven. No piensa realizar ningún movimiento en este sentido mientras que Didier Deschamps continúe en el cargo.

De hecho, según información a la que ha tenido acceso este diario, el entrenador madridista tiene en su contrato actual una claúsula que le permite liberarse en el momento que recibiese la llamada de la Federación Francesa de Fútbol (FFF).

Florentino Pérez, presidente madridista, y Zidane pactaron hace unos pocos meses que el francés tendría la posibilidad de tomar una decisión definitiva sobre su futuro una vez hubiera acabado el grueso de las competiciones. Sería entonces el momento de comunicársela a los responsables de la entidad madridista. Y al Real Madrid solo le queda la Liga para salvar la temporada, una vez cayó ante el Chelsea en las semifinales de la Liga de Campeones y se quedó fuera muy pronto de la carrera por conquistar la Copa del Rey.

Será la segunda vez que Zidane apueste por abandonar antes de tiempo la disciplina blanca después de su primer adiós el 31 de mayo del 2018, nada más lograr su tercera Champions League consecutiva.