El empate contra Polonia desató críticas de todo tipo hacia la selección española. Dos partidos consecutivos sin lograr los tres puntos y con un solo tanto anotado, el de Morata a un metro de la línea de gol, no son suficientes para demostrar que España ha hecho méritos suficientes como para estar en octavos. Se la jugará ante Eslovaquia y la sensación es que el combinado de Luis Enrique todavía no tiene las cosas claras ni está definida. Al menos, como consuelo, aparece Gerard Moreno, de lo mejor contra Lewandowski y compañía, a pesar de haber fallado un penalti. El delantero del Villarreal apareció en el once como conector por derecha y sus movimientos hacia el centro dieron la primera de las alegrías a la Roja. Además, fue el único jugador de campo que terminó el encuentro con 2 ‘pases clave’.

Una de las situaciones más preocupantes en la selección española es precisamente esa falta de riesgo en el tramo final y tener futbolistas como Gerard Moreno se antoja algo clave. Nunca mejor dicho. Esos ‘key passes’ del jugador del Villarreal suponen algo diferente. Un movimiento de un futbolista diferencial con el Submarino amarillo partiendo precisamente, la gran parte de la temporada, desde esa parte derecha. Como en el gol de Morata, el ‘9’ de la selección no es un extremo aunque parta desde esa posición y es que aparece siempre en zona central. Ya sea para asistir o para marcar. Las ocasiones con él están aseguradas y la realidad es que es un futbolista que siempre genera cosas. Por talento además encaja con esa capacidad para asociarse con el delantero centro, el lateral, el interior del centro del campo o incluso la figura de un extremo si él aparece como segundo punta en un 1-4-2-3-1. Es decir, Gerard es un futbolista capacitado para jugar en cualquier zona y ejerciendo muchos roles distintos.

Capacidad para el gol

Entre todas esas habilidades del delantero del Villarreal, la selección tiene que aprovechar su capacidad goleadora. No hay otra. A la selección le falta gol y él lo tiene. Es algo tan obvio que por eso resultó extraño ver cómo Luis Enrique le dejaba fuera del once en el primer encuentro contra Suecia. Contra Polonia dio la asistencia pero no acertó precisamente en esa parcela, en la definición. En el primer tiempo tuvo un centro de Jordi Alba que remató con la izquierda y se marchó fuera.

En el segundo el penalti. Él cogió la responsabilidad y no acertó, pero no es preocupante. Sí en lo colectivo, ya que complica el pase y obliga a ganar a Eslovaquia. Pero no en lo individual. Gerard Moreno es un jugador tranquilo y que gestiona la presión. Y de fondo aparece una tercera jornada en la que la selección debe aprovecharle. Con gol o asistencia. Pero con Gerard en el campo, el objetivo de poder alcanzar los octavos de final parece más claro. Algo que saben en el Villarreal con la Europa League.