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El codazo que impactó en todo un país

El técnico español habla hoy

La imagen de Luis Enrique llorando con la sangre manando de su nariz permanece imborrable en muchas retinas. | EFE

La imagen de Luis Enrique llorando con la sangre manando de su nariz permanece imborrable en muchas retinas. | EFE / vicente linares. València

vicente linares. València

Mauro Tassotti no estará mañana en el partido de semifinales de la Eurocopa, pero en el ámbito más futbolero de nuestro país nadie olvida su alevoso codazo a Luis Enrique, hoy seleccionador español, en el partido que nos envió a casa en el mundial de EEUU’94. Aquella acción en la recta final de un doloroso encuentro dejó una imagen histórica con el ahora técnico asturiano llorando ante el colegiado y su camiseta, blanca, ensangrentada. Le costó a él la fractura del tabique nasal y fue la antesala de otro doloroso KO de la Roja.

Mañana por tanto no se reencontrarán como sí lo hicieron anteriormente al menos en dos ocasiones. La primera fue cuando Luis Enrique entrenaba a la Roma y Tassotti era miembro del staff de Allegri en el Milan. Se saludaron y el transalpino se refirió sin pudor a la acción cuando poco después también coincidieron siendo Tassotti miembro del cuerpo técnico de Shevchenko en Ucrania: «Disputábamos un balón. Alargué el brazo porque me sentí agarrado. Yo me equivoqué y me arrepentí. Nunca lo he negado. Nunca me he escondido de mi responsabilidad. Lo siento, me disculpo otra vez. Comprendo también que él al principio no quisiera aceptar mis disculpas. Comprendo todo. Estaba en su derecho de no hacerlo...».

Adiós a la Azzurra

A Tassotti le cayeron ocho partidos por aquella acción y nunca más volvió a jugar con la Azzurra. «Para mí fue un desastre. Hubiera tenido la oportunidad de jugar una semifinal y una final de un Mundial con 34 años. Pero me equivoqué y el destino me lo hizo pagar. En la carrera de un jugador hay momentos buenos y menos buenos y se tienen que aceptar todos. Sobre todo cuando la culpa es tuya. Fui yo. Siempre he mantenido que fue un gesto instintivo que le alcanzó la nariz, pero no era mi intención rompérsela. No había nada premeditado», declaró a As años después.

El italiano, de hecho, aseguró que Luis Enrique acudió a darle la mano en aquel partido de reencuentro entre ambos en el Calcio, pero poco o nada ha dicho él al respecto de aquella acción. Obviamente a sangre caliente no aceptó las disculpas tras el lance, y cuando años después estaban en puertas de volver a coincidir en el partido de la Copa de las Naciones, fueron fuentes de RFEF las que dejaron entrever que el asturiano «ha pasado página hace ya mucho tiempo».

Hoy habla Lucho en la previa y seguro que le preguntarán por un lance al que nunca antes se ha referido, al menos abiertamente. Aunque con las pulsaciones elevadas aún y tras ser atendido sobre el césped se pudo leer con claridad en sus labios un duro insulto repetido, ha llovido mucho.

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