El CD Castellón quiere armar un equipo sólido alrededor de su jugador franquicia Pablo Hernández. El sí del castellonense a aceptar la propuesta albinegra supone un punto de inflexión en el nuevo proyecto de Vicente Montesinos para pelear por el regreso al fútbol profesional en la temporada del centenario. Además de liderar al equipo con su calidad en el terreno de juego, su incorporación también supone un reclamo para atraer nuevas incorporaciones, además del prestigio como club del Castellón en la nueva categoría de bronce.

Precisamente, lo que más preocupaba al exjugador del Leeds United era el potencial de la plantilla que se podría formar, por lo que siempre ha estado informado por el propio presidente de todos los movimientos que se estaban realizando. Y en esa línea el club ya tiene apalabrados a dos nuevos jugadores de experiencia y con una buena trayectoria profesional y deportiva: Mario Barco y Salva Ruiz. El club todavía está pendiente del fichaje de dos centrales, un centrocampista y dos o tres laterales más.

Mario Barco tiene 28 años y llega como agente libre después de concluir su etapa en el CD Mirandés y Salva Ruiz juega como lateral izquierdo y tiene 26 años. Cuenta con experiencia y se formó en el Valencia CF.