El equipo olímpico español que desfilará hoy por el Estadio Nacional de Tokio tiene razones para hacerlo con una sonrisa escondida tras la mascarilla: llega a los Juegos con un extenso catálogo de opciones de medalla, respaldadas por los resultados de las últimas temporadas, que le permitirían mejorar los 17 podios de Río 2016 y, en el mejor de los casos, aproximarse a la cifra mágica de los 22 metales de Barcelona’92.

La delegación de 321 deportistas incluye a nueve selecciones en deportes de equipo y todas ellas han estado en los últimos podios mundiales o europeos. En las disciplinas individuales la garantía que proporcionan figuras consagradas como Saúl Craviotto, Mireia Belmonte (ambos abanderados del equipo español en la inauguración de hoy), Orlando Ortega o Lydia Valentín se ve acompañada por la irrupción de nuevas figuras como Jon Rahm, Nikoloz Sherazadishvili, Adriana Cerezo o Mohamed Katir.

Primera potencia en equipos

Si el nivel deportivo de un país se mide por el número de equipos que clasifica para los Juegos, España puede presumir de estar solo por detrás de Estados Unidos y Australia en la media de las tres últimas ediciones. Presenta ahora a los dos de baloncesto, balonmano, waterpolo y hockey y al masculino de fútbol.

En atletismo Orlando Ortega, actual subcampeón olímpico y bronce mundial en 110 m vallas, volverá a tirar del carro. Orlando no estará solo en la nómina de candidatos al podio en Tokio. España ha encontrado un nuevo talento en Mohamed Katir, que ha revolucionado el medio fondo español batiendo tres récords nacionales carísimos, los de 1.500, 3.000 y 5.000 metros. Fuera de Ortega y Katir, la siempre sólida triplista Ana Peleteiro, varios aspirantes más a entrar en las finales y un caso tan emotivo como histórico, el del eterno Jesús Ángel García Bragado, que batirá todos los récords de longevidad olímpica. Serán sus octavos Juegos.

No sólo Mireia y Saúl

Las esperanzas en natación no están por esta vez depositadas solo en Mireia Belmonte, que ha padecido lesiones en hombros e ingles y se limitará a los 800 y 1.500 libre y a los 400 m estilos, además de los relevos, tras dejar fuera los 200 mariposa que ganó en Río. Hugo González, oro continental en 200 m estilos, y Jessica Vall, tres veces medallista europea y una mundial, son otras bazas de la natación.

España tendrá representantes en todas las disciplinas acuáticas.El piragüismo, el deporte que más alegrías olímpicas ha dado a España en las últimas ediciones, lleva a la proa al K4 500 de Saúl Craviotto, Marcus Cooper, Carlos Arévalo y Rodrigo Germade. Teresa Portela disputará sus sextos Juegos con el estímulo de lograr su primer medalla olímpica en K1 200. En aguas bravas, de nuevo con la doble medallista Maialena Chourraut en el equipo, todas las opciones son buenas en uno de los deportes más imprevisibles.

Aún sin medallas olímpicas, pero con resultados sobresalientes en sus muy consolidadas carreras, buscarán su primer podio en los Juegos el triatleta Mario Mola, los tiradores Alberto Fernández y Fátima Gálvez, el gimnasta Ray Zapata, los ‘pistards’ Albert Torres y Sebastián Mora o cualquiera de los miembros de la selección de ciclismo en ruta, incluido Alejandro Valverde en su quinta presencia olímpica.

El Kárate, una nueva puerta

La entrada en el programa olímpico del kárate ha regalado a España dos opciones muy claras de medalla gracias al liderazgo mundial en katas de Sandra Sánchez y Damián Quintero.

El deporte español con mejor historial olímpico, la vela, hay opciones de sobra. Con embarcaciones clasificadas en todas las clases, las opciones se multiplican. Jordi Xammar y Nicolás Rodríguez en 470, Joan Cardona en Finn y Tara Pacheco y Florian Trittel en Nacra 17 lideran el ránking mundial en sus respectivas clases. El 470 femenino de Silvia Mas y Paula Barceló es el actual campeón del mundo y el 49er de Diego Botín y Iago López es subcampeón.

Con opciones en tenis y golf

El tenis y el golf son dos de los deportes que más acusarán la baja de primeras figuras mundiales en los Juegos. Los españoles no han sido una excepción y Rafael Nadal y Roberto Bautista, en el primero, y Sergio García, en el segundo, han renunciado a viajar a Japón para preparar sus próximos torneos profesionales.

Pero Pablo Carreño, Alejandro Davidovich, Carla Suárez o Garbiñe Muguruza y, en el golf, el número uno mundial y reciente campeón del Abierto de Estados Unidos, Jon Rahm, son un seguro de vida. Opciones no faltan. Fueron 20 medallas en Atenas 2004; 19 en Pekín 2008; 18 en Londres 2012 y 17 en Río 2016, por tener las últimas ediciones como referencia.