Valentino Rossi empezó a disfrutar ayer de los que serán sus diez últimos Grandes Premios en el Mundial de MotoGP tras anunciar el jueves su retirada cuando finalice la temporada en el Circuit Ricardo Tormo. El italiano empezó a rodar ayer en los primeros libres del GP de Estiria, entre felicitaciones y agradecimientos a toda una trayectoria de leyenda, y los homenajes que empiezan a prepararse, y que tendrán su colofón en Cheste, donde Dorna, el propio piloto y el Circuit Ricardo Tormo esperan poder darle la despedida que merece. De hecho, fuentes del Circuit confirmaron a SUPER que desde el anuncio de Rossi en la tarde del jueves hasta la mañana de ayer habían notado un mayor interés de los aficionados por la reserva de entradas para el 14 de noviembre, si bien estas no saldrán a la venta ni se conocerá el aforo hasta que las autoridades lo confirmen un mes antes en función de la situación sanitaria.

Lo que está claro también es que Rossi no tendrá una curva a su nombre. La razón es sencilla. Y es que el de Tavullia no quiere. «No me gustaría ver una curva Valentino Rossi. Parece que vas a un restaurante, a la pizzeria que tenemos en Tavullia...», dijo entre risas el italiano.