Paula Badosa, la primera campeona española de la historia en Indian Wells, se forjó en tierras valencianas. Nacida en Nueva York por la profesión de sus padres, ligada al mundo de la moda, la jugadora que más recuerda a Maria Sharápova desde que la rusa colgó la raqueta está cerca de cerrar un 2021 de ensueño. Lo comenzó en el puesto 70º del mundo y hoy, decimotercera, Paula tiene aún opciones de jugar en México las WTA Finals de noviembre para saber quién de las primeras ocho del ranking se coronará como maestra de maestras.

La campeona criada en tierras valencianas

A los siete años, Paula Badosa emigró de vuelta a casa, a Barcelona. Más tarde, con 13, se trasladó a València para pulir el diamante tenístico que era en la escuela Tenisval de Silla, liderada por José Altur y Pancho Alvariño. De hecho, fue allí donde entró en contacto por vez primera con su actual entrenador, Jorge García, por entonces, parte del equipo de una academia referente en lo que a tenis femenino se refiere. En Tenisval se entrenaba Sara Errani, Maria Kirilenko, Yekaterina Makárova, así como compañeras de la generación Badosa como la letona Jelena Ostapenko, semifinalista en Indian Wells, o la castellonense Sara Sorribes, con la que Paula comparte, además de entrenador, una gran amistad.

La campeona criada en tierras valencianas

La conquista del WTA 1000 más prestigioso este domingo ha significado la confirmación de una tenista que, como ella misma confiesa, pasó por «momentos muy duros, depresión y ansiedad». «La gente tiene muchas prisas y eso lo he sufrido mucho. Expectativas, prisas... la obligación de que con 20 o 21 hay que ganar estos torneos y cada cosa tiene su tiempo», dice la tenista catalana.

La final de Bardosa

En la final frente a una exnúmero uno mundial como Vika Azarenka, ocho años más veterana y su ídolo de juventud, Paula Badosa mostró la madurez tenística que con tanto esfuerzo ha perseguido desde niña. Ganó a la bielorrusa en una batalla que superó las tres horas haciéndose fuerte en los ‘tiebreaks’ con los que ganó el primer y el tercer set. «Tiene muchas opciones de levantar un Grand Slam». «Es joven, fuerte y competitiva. Para mí, estamos ante la mejor tenista española de los próximos años, la más regular, tiene una base sólida de trabajo para no pegar altibajos», describe Altur, uno de los hombres que ayudó a pulir el ‘diamante Badosa’ cuando solo era una adolescente.

«Cuando vino a Tenisval se veía su gran calidad. Ya tocaba la pelota muy limpia, se adivinaba que sería alta y una chica con personalidad ganadora», agrega el técnico valenciano, que indica que también hubo que corregir algunos «defectos de juventud» en la joven Badosa: «Paula veía ‘winners’ por todos lados de la pista (sonríe). Con Paula se ha trabajado muy bien y están saliendo los resultados».

A los 17 años, la barcelonesa regresó a la Ciudad Condal, donde trabajó con Xaví Budó hasta que en septiembre de 2020 separaron sus caminos. El valenciano Jorge García volvió recientemente con ella con gran resultado.

La fotografía superior fue en Roland Garros, donde se proclamó campeona júnior en 2015. Junto a ella sus entrenadores entonces, José Altur y Sergio Gallego, o la tenista Isabel Wallace.