¿La victoria en el Palau fue el punto de inflexión para la reacción del equipo?

Sí, yo creo que la semana de la Virtus en Italia y ganar en Barcelona nos dio mucha confianza, el Barcelona es el mejor equipo de Europa ahora mismo. Vernos con la capacidad de ganar a esos dos equipos nos dio la confianza de saber que si hacemos las cosas bien vamos a poder ganar a cualquiera.

En la previa del Bilbao, Peñarroya incidió en comenzar fuerte y no dar concesiones. ¿Cómo se explica la primera parte de aquel partido?

Sí, pasa lo mismo, pero al revés. Si dejas a un equipo como Bilbao, que está más abajo, ir ganando confianza, si creen que pueden ganar el partido van a ir a muerte a por ello. Contra estos equipos hay que empezar diciéndoles desde el primer cuarto que en la Fonteta no van a ganar.

¿La crisis que vivieron pasó más por una cuestión mental que táctica o deportiva?

Sí, desde luego, porque recuerdo la charla del descanso ante Bilbao, Joan dio una instrucción táctica, aunque poca cosa. El Valencia que fuimos en la segunda parte o tuvo nada que ver con el de la primera, y no era una cuestión táctica, es algo que tiene que ver con la mentalidad y hacer en la pista lo que tienes que hacer.

¿Cuánto ha influido la plaga de lesiones en los momentos duros de este inicio de temporada?

No sé si perder más partidos de lo que se podía esperar ha sido por culpa de las lesiones, seguro que algo ha influido. Pero también ganamos con siete del primer equipo en Andorra, en Burgos, incluso en Barcelona. No lo vería tanto como una excusa, sino que simplemente los partidos que hemos perdido han sido porque hemos jugado mal y el contrario se merecía más ganar.

¿Por qué cree que cambió la inercia tras ganar al Joventut en un día que estuvieron bordeando la derrota?

El baloncesto es un juego muy mental y la confianza juega un papel muy importante. Meter un triple cuando lo tienes que meter, por ejemplo, puede cambiar las dinámicas de los partidos y hacer que una o dos acciones determinen un partido. A raíz de ahí que el equipo gane seguridad y adquiera una inercia positiva.

¿Y la racha sin ganar en casa hasta hacerlo precisamente en esa jornada 9?

A mí también me jodía bastante, fuera de casa jugábamos muy bien y luego en casa no dábamos con la tecla. Encima los partidos que hemos perdido en la Fonteta han sido muy igualados. Nos quedaba una sensación negativa.

Josep Puerto se está consolidando, está pasando de ser el canterano del equipo a un jugador decisivo en el Valencia Basket. ¿Cuál es la importancia del entrenador en su crecimiento?

A mí Joan me ha dado mucha confianza desde el inicio de la pretemporada, te diría. Sabe muy bien entender a los jugadores y gestionar al equipo. Yo intento darle el estar siempre preparado, dar el 100 %, aunque peda tener un día bueno o malo. Además, es algo que si él me da su confianza, yo le tengo que dar de modo recíproco el 100 %.

¿Qué opinión le merece la apuesta del club por los jóvenes de la casa, incluso, en los momentos más duros de lesiones?

La gente se siente mucho más identificada viendo a un joven darlo todo y, más si cabe, si es valenciano. Yo creo que es importante porque le da ese punto de frescura al equipo.