El Levante UD FS llega en un momento dulce al partido frente al líder, el Barça. Después de encadenar por primera vez en la temporada tres victorias en la Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS), el conjunto granota recibe, con ganas de revancha deportiva, al equipo que le arrebató el pasado curso la posibilidad de proclamarse campeón. El pabellón municipal de Paterna acoge este jueves la reedición de la final por el título (20:30 horas, GOL).

Los nueve puntos consecutivos frente a Manzanares (4-3), Jaén Paraíso (3-2) y Emotion Zaragoza (4-5) han catapultado al Levante a la sexta plaza con 17 puntos, a 11 todavía del rival culé. Sin embargo, los de Diego Ríos se han asentado en la zona -posiciones 1 a 8- que al final de la primera vuelta dará el derecho a competir por la Copa de España de 2022. Dejada atrás la Champions League, los levantinistas comienzan a superar un inicio de temporada irregular marcado también por un cúmulo de lesiones que ha restado potencial al equipo. De hecho, la victoria de la pasada jornada en Zaragoza fue la primera y única hasta la fecha lejos de Paterna. Para el encuentro de esta noche, el entrenador Diego Ríos cuenta con las bajas principales de Rubi y Álex García, lesionados, además de la del sancionado Araça. Sin Raúl Jiménez ni Néstor, Carles será el meta suplente del titular Fede. Uno de los futbolistas más determinantes de los granotas, Mario Rivillos, explicó en los canales del club que la victoria se antoja «vital» para el objetivo de asegurarse la participación en la Copa de España.